Resumen del Corona Capital 2019: diez historias y que esperar a futuro

El capítulo diez del máximo festival de otoño concluyó hace unos días, y así como otros eventos colosales, pese al resultado, siempre dan de qué hablar y marcan a la escena musical.  La edición más grande del Corona Capital nos dejó recuerdos e impresiones de todo tipo: la grata sorpresa de nuevos actos, la añoranza de ver a bandas históricas, dudas sobre algunas ideas implementadas y muchas experiencias personales que no tienen cabida en una nota, pero que son las que cada uno más rememoremos de este evento.

Mientras todavía tenemos fresco el recuerdo de lo que vivimos el pasado fin de semana en el Autódromo Hermanos Rodríguez, y antes de que nuestra atención se centre en los colosos que están a la vuelta de la esquina (Catrina, Vaivén, Pa’l Norte y Vive Latino); hagamos un repaso de lo que vivimos en el Capital.

Lo que va a sonar fuerte

Keuning / FACEBOOK / CORONA CAPITAL

Como ya es costumbre, el Corona Capital nos trajo a horas tempranas actos emergentes y propuestas alternas, que aunque no son conocidas para la mayoría de asistentes y no suelen convencer a alguien de comprar un abono; dan de que hablar por su empuje creciente o como gratas sorpresas.

Entre lo más destacado de dichos actos tuvimos a los siguientes artistas: Georgia, Brutus, King Princess, Kero Kero Bonito, Car Seat Headrest, Keuning, Mija, Dear Boy y Noah Cyrus. Cada uno de ellos con sonido muy particular, pero son similares en que son actos que han experimentado musical, lírica y escénicamente desde sus respectivos géneros.

La campanada de la tarde de domingo la dio Sofi Tukker, ya que, a pesar de no ser ningunos desconocidos, el dueto congregó a una multitud comparable a la de los actos principales. La presencia escénica de Tukker y su interacción con el público los pone en el pódium de las presentaciones del festival. Lo único que necesitan los neoyorquinos es un megahit y no hay duda que se codearán bien con la crema y nata del pop.

Nostalgia de todos colores

The B-52s / FACEBOOK / CORONA CAPITAL

Aunque la nota retro parecía girar únicamente en B-52s (de quienes vamos a hablar más adelante y no por la mejor de las razones), hubo otros artistas que nos trajeron recuerdos de una época en que no nos reventaba la espalda después de siete horas de música.

Cat Power, Kurt Vile, Phosphorescent y Miami Horror son artistas con trayectorias que se remontan a finales de los 90 y principios de los 2000. Es difícil pensar que vayan a despuntar tardíamente, pero en su momento, sus canciones fueron parte importante de la cultura pop y le han dado color e inspiración al nuevo milenio.

Dentro del escalafón de la nostalgia y como segunda mejor presentación del festival colocaremos a unos que sufrieron mucho con la mala racWeezeha de los Tiburones Rojos del Veracruz: r. Rivers Cuomo y compañía nos han entregado desde Red Album, una prolífica serie de materiales de estudio que, aunque cada uno nos ha dejado sencillos memorables, nos han quedado a deber como obras en conjunto. Esta mala racha la cortaron el año pasado de una manera un tanto tramposa pero disfrutable al lanzar el Teal Album, un recopilación de covers en donde cada uno conserva la esencia original y se mezcla con la actitud de fanboy del rock de Cuomo.

A esa nostalgia por los clásicos de los 80 se suma la que genera Weezer por derecho propio con Pinkerton y el Green Album. Urge que salga Van Weezer.

Y el mejor headliner fue…

Billie Eilish / FACEBOOK / CORONA CAPITAL

El line-up de esta año fue notable por la cantidad de grandes nombres que reunió para presentarse: Billie Eilish, Interpol, The Strokes, The Raconteurs, Nick Murphy, Keane, Bloc Party, Years & Years, Flume y Franz Ferdinand. Cada uno de estos artistas juntó a una masa de fanáticos en su respectiva presentación y consiguió ser tendencias en redes sociales, independientemente del resultado final.

Entre ellos vale la pena destacar a la joven Billie Eilish quien apenas a los 17 años y contra la opinión de sus heaters (con cada vez menos argumentos válidos) estuvo a la altura de la difícil tarea de cerrar un escenario. La sensación pop todavía es algo torpe en escena al intentar dinámicas con el público y tiene poca experiencia en festivales masivos; sin embargo, tiene un carisma enorme que vuelve algo tan trivial como golpearse la nariz con el micrófono un momento divertido. Una gracia de este tipo es algo que ni en sueños podríamos esperar del sándwich de pan blanco sin orillitas llamado…

Interpol, es sin duda alguna el ganador a el mejor acto del festival en un duelo que sabemos iba definirse entre ellos y The Strokes. El problema es que esta batalla deja un mal sabor de boca, al estilo de la peleas de Floyd Mayweather Jr. 

Paul Banks y compañía no necesitan de un show espectacular, habilidades teatrales, tener gestos con el público, tocar cover alguno, ni ninguna de esas cosas que hace la diferencia entre escuchar un artista en tu casa y pagar una entrada. El grupo se basta de su excelente repertorio y un “gracias México” repetido ad nauseam tras cada canción. En este sentido, Interpol es Mayweather, no corre riesgos donde no hace falta arriesgarse (La Cd. De México es la que más consume la música de los neoyorquinos en el planeta, le siguen Santiago de Chile y Guadalajara).  En pocas palabras para que la presentación fuera memorable solo tenían que pararse a tocar y ya.

Del otro lado de la moneda, tenemos a The Strokes, quienes a diferencia de sus paisanos, ni siquiera cumplieron el tiempo marcado en el horario. La diferencia entre ambos actos radica no solo que la responsabilidad de cumplir tiempos, sino  en la disposición. Mientras Paul “avena con agua” Banks trata de ser todo lo carismático que su parca persona le permite; Julian Casablancas luce cansado, pasado de tacos y tragos cuando está con The Strokes, pero al día siguiente es una fiesta con su –no tan interesante- proyecto personal, The Voidz, y dos días más tarde brincotea con Jack White y Raconteurs.

En resumen, quién pago soló por ir el domingo obtuvo más que el que pagó por el sábado.

Lo chocante de la décima

FACEBOOK / CORONA CAPITAL

El Corona Capital cada año se afianza como el más mediático del país. Debido a su trayectoria sorprenden errores de primerizos como el control de audio. Un festival de este calibre no puede permitirse un escenario con problemas de sonido toda la tarde. Este fue el caso del Escenario Doritos que era prácticamente inaudible tras la carpa de sonido y cámaras (30 metros) y que llegó a su punto más insoportable al matar la presentación de The B-52s al mermar más las voces del grupo de power pop incluso más que el paso del tiempo.

El sonido se vuelve un asunto especialmente delicado si hablamos de otro de los aspectos más nefastos del festival: la zona exclusiva para abonos VIP frente a los escenarios.

Dos días antes del evento, Corona Capital anunció a través de sus redes que el frente al escenario Corona Light habría una zona exclusiva para aquellos que tenían el abono Citybanamex Plus a partir de las 6:00pm (horario que no se respetó por cierto).

Además de ir en contra de lo que significa ir a un festival donde una primera fila se gana a base de espera y paciencia, representó uno los episodios de clasismo más whitexican en lo que va del año. No podemos negar que muchos festivales venden buena parte de sus estradas a través de una imagen aspiracional a sus asistentes (sobre todo el Corona Capital) pero cae en el abuso relevar al asistente promedio con su entradas normales, mas no baratas (sobre todo con el podrido sistema de fases), a una experiencia sonora menor; es decir, no puedes condenar a todo aquel que no puede permitirse pagar una estrada VIP a estar a 40 metros del artista donde el audio de otros actos se mezcla (sobretodo por la gula de instalar un quinto escenario), mientras al frente tienes apenas a un puñado de odiosos influencers sentados en el piso y más interesados en hacer una transmisión en vivo que en ver al artista (la imagen es antiestética para el artista en escena incluso).

El Corona Capital cumplió en cuanto a magnitud, pero en lo que respecta a actualidad quedó a deber. Los organizadores deben considerar si su evento a futuro va a crecer en cuanto calidad: más ecológico, propuestas musicales más actuales (más rap, más mujeres, más actos nuevos, más “inalcanzables”) y más entretenido (no solo activaciones de marcas); o si solo va a crecer en cuanto a tamaño: tres días con diez escenarios, Julian Casablancas reducido a un Leo Larregui internacional y más espacio para más mamadores de Polanco y la Condesa.

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8 tracks de: Festival Catrina 2019

A poco menos de un mes del festival poblano, les dejamos nuestras impresiones sobre un line-up que nos llegó en abonos como deuda de tienda departamental, pero que al final estuvo a la altura de la edición pasada con sus actos internacionales únicos, representación de la escena latina y alguna que otra curiosidad que al menos merece ser mencionada.

Por ello dedicamos, como ya es tradición, nuestras ideas rápidas, poco reflexivas y menos cautelosas, pero muy sinceras, previas al evento.

Cuida a tu novia de los pipopes que usan jerseys amarillos

Pipopes es el término despectivo que se le da un fresa altanero en la Ciudad de los Ángeles, Puebla; en España encuentra a su equivalente en el chico pijo, ese inmortalizado en Devuélveme a mí chica. Esta canción, como el resto del repertorio de Hombres G, es una muestra de amor y desamor mezclado con un amor ácido propio el pop rock español, mismo que podemos encontrar en Radio Futura, Los Zombies, Mecano, Los Punsettes y muchos otros.

Podríamos hacer un análisis del protagonista de esta historia y actitudes tóxicas frente al rompiemiento, ¿pero vale la pena defender al malnacido ese que maneja un Ford Fiesta? Mejor darle una licencia de corrección política a esta y al resto de la discografía de los madrileños.

¿De qué habla La Calle de las Sirenas?

La única razón válida que se me ocurre para escuchar a Kabah en 2019 sin ser la tía chavorruca de alguien es descubrir el enigma de su mayor éxito: La Calle de las Sirenas. Por supuesto no habla de híbridos pez-humano, no seamos sosos. 

La primera teoría sobre el significado de la canción, es que habla de una zona de prostitutas debido a líneas como: “Unas hadas (sexoservidoras) trabajando en un vestido azul. Parece que solo levantan la mirada cuando los duendes (clientes) pasan hacia el castillo al final de la calle (un burdel) es justo ahí­ donde hace más calor”.

La segunda, aun más loca, es que se refiere al calentamiento global de una manera tan sutil que dejaría pendejos a Al Gore y Greta Thunberg: Imagínate a las sirenas en la luna (aumento del nivel del mar)” y “Porque el fuego no lo calma ni el ventilador”.

Umberto Eco hablaba de la complejidad de la obra con base en la cantidad de significados posibles que esta podía generar, y pues quién diría de Kabah.

Mac DeMarco, rey de los honguitos

El artista santo patrono de las fuckgirls del mundo estrenó este año su sexto álbum de estudio, Herec Comes The Cowboy, un material que a pesar de ser menos notable que sus trabajos anteriores continua con la racha de buen lo-fi e indie pop que ha llenado la escena de copycats (Te hablo a ti niño Cuco, y a ti Boy Pablo).

El causante de infinidad de hermosos cortes de honguito se siente como una desición acertada en un año en que la música perdió al rey del lo-fi, Daniel Jonhston. No pierdas la oportunidad de bailar con your kind of morra al ritmo suave del canadiense.

Los Flaming Lips, yeah, yeah, yeah

Otros que llegan de estreno son los comandados por Wayne Coyne con su material King’s Mouth. Este disco como cada uno de los que lanzado la banda desde 1986 explora de maneras temerarias ritmos, instrumentos y formas de crear. Estas apuestas no son nuevas, no olvidemos que hace algunos años corrieron el riesgo de hangear con una desatada Miley Cyrus cuando el público solo la ubicaba por fantochadas al lado del despreciable Robin Thicke.

Tal vez ningún disco vaya a estar a la altura del hito de Yoshimi Battles the Pink Robots, pero la banda sabe consentir a sus seguidores y sabe el gusto de ellos por romperse al escuchar temas como Do You Realize??

Kimbra guapa, Kimbra diva, Kimbra grande

La guapa cantante neozelandesa vuelve a México tras su reciente participación en el Corona Capital GDL donde fue uno de los actos más asistidos de la tarde. Si te la perdiste en esa ocasión, puedes tener una revancha para escuchar el dulce art pop e indie que la han hecho una de las voces femeninas más apreciadas de la década que termina.

Si no la conoces, es la mujer que le hizo el favor de su vida a Goyte, pero vale destacar que ella tiene una discografía rica por derecho propio y la cual vale checar más que el material del one hit wonder que nos dio Somebody That I Used to Know.

Los Blenders, el futuro del rock mexa

Vienen de Coapa, Ciudad de México. Dos de sus vídeos se han vuelto memes de bajo perfil: Ha sido y ¡Ponte Punk! No tienen problemas para convocar público en espacios del centro del país como el Pepsi Center. Son una de las bandas de letras chiquitas del cartel del Catrina. Sin embargo, la carrera de estos chicos ha generado un sequito fiel de seguidores jóvenes que prefieren gastar su dinero en una presentación o vinilo de ellos que en Cuca, Zoé o La Lupita, bandas con las que ya no se sienten identificadas.

A pesar de que el pasado grupos como Kinky, Jumbo, Los Claxons y Hello Seahorse parecían ser la siguiente gran banda de la escena mexicana y al final se quedaron en llama de petate; otra vez podríamos emocionarnos con un nuevo grupo por exportar al mundo.

Tomasa del Real y sus reglas

La chilena, reina del neoperreo, llega con su reggaetón, trap y hip hop que no responde a los clichés de la escena urbana latina. No solo llega con un sonido poco convencional para el género sino con una lírica fuerte y cargada de mensajes fuertes, la mayoría de enfoque feminista. La música de del Real es una bocanada de aire fresco en una escena musical, en la que aun cuando se le da el beneficio de la duda, se aferra a aquello que le critican (el fantochismo y machismo del #SinReggaetonNoHayGrammy de hace unos meses atrás).

La propuesta de esta cantante, a pesar de no haberse concretado en un álbum de estudio en forma, la ha llevado a escenarios legendarios como Coachella.

Uruguayos que no descansan

Algo que siempre hay recalcar es lo injusto es que ha sido el público y los medios con el Cuarteto de Nos, ya que a pesar de manternerse activos en giras, en el estudio de grabación y en conferencias; de no tener escándalos; y de haber llegado a ser nominados al Grammy Latino por la calidad de su trabajo; estos nunca han despuntado y siempre que aparecen en un line-up lo hacen en plan del “hermano de en medio”.

Afortunadamente a ellos parece no importarles y este año Roberto Musso y compañía presentaron el disco Jueves con el mismo entusiasmo y calidad (sobre todo el aspecto lírico) que los han caracterizado toda su carrera.

ESPECIAL

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Festival Adverso se suma a la lista de line ups tapatíos

Aunque pueda parecer que ya hay demasiados festivales en la ciudad: Coordenada, Corona Capital, Dreamfields, Roxy Fest, Rock x la Vida, Cosquín Rock, FCM y el Festival Sucede, entre otros; lo cierto es que tras un año tambaleante, el futuro de algunos de ellos está en el aire, y otros como el RMX 212 ni oportunidad de despedirse tuvieron.

                A esta cartelera se suma el próximo año el Festival Adverso, una propuesta que busca romper con los paradigmas de esta clase de eventos.

En primer lugar se presentan con un line-up respetable a precio razonable sin la mamarrachada del sistema de fases, el cual está conformado por: Metronomy, Motorama, Battles, Helado Negro, Blackwater Holylight, Light Asylum, Descartes a Kant, Mortemart, Leto V Gorode, The Polar Dream, Birdhaus y Lady K; los cuales se distribuirán en dos escenarios. Estos no solo son nombres respetables en la escena independiente, sino que dejan atrás clichés como la banda hispanoamericana de cajón para encabezar cualquier festival; las propuestas de fusión que replican modelos pop de artistas como Mon Laferte y Paté de Fua; y el gusto culposo de boda para enganchar vía “ironía”, es decir, Caballo Dorado, Banda Machos, Chico Che Chico etc.

ACK, organizadores del evento, no solo conocen al público tapatío al ser el principal organizador de shows, a nivel sala de conciertos, de la ciudad; sino que lo respetan al traerle grupos con los que este ha tenido afinidad.

Más que música

Destaca también el punto del entretenimiento alterno a la música, ya que el festival contará con espacios de gastronomía, bazares, skate, artistas del tatuaje, arte urbano y batallas de rap freestyle. Esto es una gran noticia si consideramos que los mayores festivales del país como atracciones complementarias lo único que ofrecen son activaciones ñoñas de marcas.

Aunque quedan por definir detalles como si habrá sistema cashless, transporte por parte del ayuntamiento y agua gratis, los organizadores han afirmado que estas decisiones se tomarán con base en si hacen la experiencia más cómoda para los asistentes.

ESPECIAL

La cita es el sábado 29 de febrero del próximo año en la Terraza Vallarta. Los boletos estarán disponibles para su preventa a partir del viernes 22 de noviembre en tiendas Soulflower, Addictive Studio, taquilla de C3 Stage y sistema de www.ticketnowmexico.com. El precio es de $1,200 hasta final de 2019.

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The Strokes se volvió el Guns N’ Roses millenial

Hace un mes después del Festival Coordenada fui a cenar con unos amigos. En el puesto de comida nos topamos con un montón de señores que venían del concierto de Guns N’ Roses en el Estadio Jalisco. A oídas escuchamos toda su plática sobre la presentación de Axl Rose y compañía: “Ya el Axl no es lo que solía ser, ya está bien ‘botarga’” “No estuvo mal, si valió la pena ¿no?”, “Nada que ver con la vez que se presentaron en el ‘93”, “Chingue a su madre, a mí sí me gusto”.

                A manera de broma, mis amigos y yo nos pusimos a imaginar cómo sería cuando fuéramos a conciertos a los casi 50 y quién sería el Guns de nuestra generación, los millenials. Entre los candidatos estuvieron: Tame Impala, The Arctic Monkeys, Interpol, Franz Ferdinand, The Killers, Kings Of Leon y The Strokes (estimado chavorruco si se quiere ofender por considerar a estas bandas millenials, dese cuenta que el apogeo del grunge fue casi 25 años atrás y a principios de los 2000 su alma ya estaba atrapada en una oficina).

El Corona Capital nos dio un ganador

La primera señal de alerta debió ser la emoción que me provocó ver a los neoyorkinos como headliners del festival junto a Interpol, Franz Ferdinand, Billie Eilish, Keane, y Nick Murphy; todos ellos con material nuevo en los dos últimos años, a diferencia del hiato de casi siete años sin un álbum de estudio en forma por parte de Julian Casablancas y compañía.

La segunda señal debió ser el propio Julian Casablancas, quien no solo ya tiene una finta de haberse comido todas las donas y pizzas que dejó intactas Axl Rose, sino que para esta edición del Corona también agendó su proyecto personal: The Voidz. Más allá de discutir la relevancia musical de un grupo que solemos escuchar como placebo cuando no podemos tener a The Strokes en forma, es algo contraproducente cerrar un festival de esta magnitud y pretender estar al cien por ciento para volver a presentarte menos de 24 horas después.

Cuando les llegó el momento de cerrar la jornada de sábado en el escenario principal, los miedos se disiparon por un momento cuando temas como Heart in a Cage y You Only Lice Once sonaron. Aunque el abortagado Casablancas se veía lento al lado de un mejor conservado (irónicamente) Albert Hammond Jr., interpretó sin problemas otros hitos de la banda The Modern Age, Under Control, Hard to Explain y Reptilia.

Conforme transcurrió la presentación, The Strokes no dejó fuera nada que no formara parte su arsenal mayor: Someday, Is This It,  Juicebox y The Last Night (las tres últimas en encore) hicieron acto de presencia. Al final el saldo, pese a los veinte minutos faltantes previstos en el horario, fue de 18 temas.

¿Realmente hubo una deuda por parte The Strokes?

Aunque el número de canciones es normal para el estándar de festivales y no faltaron los clásicos; es comprensible la molestia del público en el Autódromo Hermanos Rodríguez, si consideramos  joyas en vivo que nos han dejado Foo Fighters, Robbie Williams, The Killers  y Jack White contra la lluvia. El sábado suele ser encabezado por showmen experimentados y el gordibueno Julian dejó una impresión incluso de estar en sintonía con Felipe Calderón en un acto de Margarita Zavala. La molestia no mermó al ver a Casablancas al día siguiente más bonachón y vivo en la presentación de The Voidz. ¿Será The Strokes solo el cochinito del cantante y su corazón su proyecto personal?

                Al final, con un par de amigos me encontré haciendo los mismos comentarios que ese grupo de cuarentones en una taquería: “Ya el Julian no es lo que solía ser, ya está bien botarga”, “Se pasó de lanza”, “No está tan mal ¿o sí?” (Esta última frase dicha con la convicción de quien bebe un envase de leche el día de su caducidad).

                La moraleja de esto es que no el tiempo no perdona ni a rockstars ni a fanáticos y que hay que aprender a vivir con ello de la manera más digna, o dicho de otra manera: cuando me encuentre en una taquería con otros cuarentones de aquí a 15 años después del concierto de The Strokes en el Estadio Jalisco, si nos llegamos a topar con un grupo de chavales que vienen de un festival de inteligencias artificiales no binarias que hacen trap, en lugar de escucharme decir: “Nada que ver con la vez que se presentaron en el Corona Capital en el 2019”, espero ser el sujeto alivianado que dijo sin pena: “Chingue a su madre, a mí sí me gustó”.

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Radar emergente: Agatha I, lo distinto en el pop

Este proyecto surge en Medellín, Colombia en 2013 de la mano de Viv Rodríguez y Camila Noreña, dos jóvenes que en ese momento trabajan en otras agrupaciones, las cuales dejaron debido a que no acababan de satisfacer su faceta creativa. “Camila y yo estábamos dentro de otros grupos musicales con los que también tratábamos de experimentar con sonidos, pero estos no se sentían propios, entonces nos juntamos y formamos Agatha I que ahora sí sentía como algo nuestro” dice en entrevista para este medio Rodríguez.

                Las palabras de Viv sobre lo particular del sonido de Agatha I no son dichas a la ligera ya que el dueto a pesar de no esconder su herencia latina e influencias colombianas, llega con un ritmo que es producto de una fusión poco usual en el pop bajo el Río Bravo: un trip-hop con avant garde, electro pop e indie.

Otro punto destacado del grupo es su compromiso con el aspecto lírico de su música, “No nos gustaría hacer música en la que las letras no importen, hay artistas que suenan bien pero no nos gusta lo que dicen”. Para ahondar más en este punto Viv explica cuál es el discurso particular de Agatha I: “Buscamos romper con estereotipos, sobre todo en los roles de género, nosotras tratamos de hablar de eso; por ejemplo, hay la idea de que los hombres no pueden llorar, no pueden sentir, y por otra parte, que las mujeres no pueden hacer muchas cosas y que hay temas sobre los que no pueden hablar (sic)”. Al pegar oído a la lírica que acompaña el pegadizo ritmo indie pop del dúo, uno puede notar esos mensajes –dichos de manera literal y metafórica- que son aplicables tanto a un público femenino como masculino. Esta cuestión es notable en una escena pop –haciendo especial énfasis en la latina- donde las canciones se producen y lanzan con targets demasiado cerrados: pop para adolescentes mujeres, pop para cuarentones, pop para mirreyes etc.

Los pasos por dar

La cuestión de género tiene una gran relevancia para las artistas. Ellas son conscientes que a pesar de los avances de las mujeres en la escena musical aún faltan muchos pasos por dar, y  si no hay nuevos avances, los que ya han sido dados acabaran por ser pies que se arrastran y pierden ritmo en la carrera musical: “Todavía falta mucho para lograr una equidad, claro ya se escuchan más voces femeninas y hay más ofertas para presentarse, pero muchas veces son en segundo término o en espacios que ellas crean para sí mismas porque no las reciben en los escenarios tradicionales”.

Tras casi seis años de carrera, Agatha I ha lanzado tres sencillos y un EP con seis temas denominado Laureado. Este 2019 salió de Medellín y está de gira internacional. Guadalajara les dará cobijo en el tradicional salón bar Segundo Piso.

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Billie Eilish: el “Ok, boomer” a las convenciones del pop

Nota: Cada cita empleada en esta nota es una frase real escuchada por el autor.

“Es alguien a quien admiramos y creemos que está inspirando e innovando” dice Jack White antes presentar a Billie Eilish Pirate Baird O’Connell (es su nombre real) para grabar su álbum en vivo bajo el padrinazgo de Third Man Records, el sello discográfico del propio White y uno de los más respetados de la escena alternativa.

A la admiración del ex White Stripe por la joven de 17 años se suman la de artistas como: Elton John, Thom Yorke, Lana del Rey, Taylor Swift, Billie Joe Armstrong y Dave Grohl; la de la crítica especializada; y la de las generaciones Y y Z que se ven identificadas en la actitud y estilo de la cantante. Desde que consiguió su primer hit con Ocean Eyes, la artista pop alternativa no ha dejado de llamar la atención por una imagen dentro y fuera del escenario que contrasta con los lugares comunes de las estrellas pop jóvenes.

La chica rara con Tourette y pants

Cuando era joven, a Eilish se le diagnosticó síndrome de Tourette. Este desorden la volvió cohibida debido a las dificultades que provoca en la interacción social; por lo mismo, la tuvo que ser educada en casa. Bajo esas circunstancias, no tuvo más remedio que utilizar su tiempo en aprender canto, baile y a tocar múltiples instrumentos.

Tiempo después su hermano escribiría la ya mencionada Ocean Eyes, lanzada como un sencillo en 2016. A partir de este punto la cantante tendría una seguidilla de tres año de lanzamiento de sencillos y EPs sin que se concretara un disco en forma, aunque tuvieron el suficiente impacto para mantenerla vigente y generar expectativas de cara a su obra maestra.

When We All Fall Asleep, Where Do We Go? De 2019 no solo presentó una selección interesante de electro-pop con avant garde, sino que develó la nueva imagen de Eilish. Atrás quedó la niña que cantaba melodías rosas ad hoc con su imagen. La nueva Billie mostró una madurez creativa e ideológica poco común para una artista pop. En lugar de mostrar una sensualidad desbordada para dejar en claro que ya no era una niña (como pasó con las chicas Disney), tomó la imagen cringe de los artistas de trap que aunada a una actitud irreverente, presentó a la perfecta adolescente: rebelde, desinhibida, cautivadora para sus contemporáneos, detestable para las personas mayores.               

“Morra necesitada de atención”

Facebook / Billie Eilish

Contrastante con la buena recepción que ha recibido Eilish, está la opinión de sus detractores quienes la tachan fantoche, necesitada de atención y su música pobre. Está opinión no viene de un sector de la crítica, ni de un grupo de celebridades, y tampoco de los consumidores principales de contenido hoy en día (millenials y centenials); sino de público arriba de 45 años.

Aunque pueda haber excepciones a la regla, si uno se dirige con una persona de cuarenta y pico años, y trata de hacerle escuchar algo del material de la cantante puede que reciba comentarios como: “¿por qué se viste así?”, “Seguro es reggaetón”, “Soy el único que no sabe quién esta niña?”,“Ya no hay música que valga la pena” y cuanta frase cliché pueda esperar escuchar uno si le pone un disco de metal o rap a su abuelita. Al final de este ejercicio terminas sintiéndote como si hubieran confundido tu dibujo de una serpiente devorando un elefante con un sombrero.

Por supuesto la situación de Eilish no es distinta a la de la mayoría de artistas de menos de 35 (“Gretta Van Fleet solo le copia a Led Zeppelin”), a la de intérpretes mujeres (Revisen cuántos headliners femeninos  hay en los festivales en una época en la que las mejores propuestas son femeninas), o la de cualquiera que no interprete el rock, pop y rap con el que crecieron nuestros padres (“¿Qué es un Kendrink Lamar?”). Incluso si uno cae dentro de la gracia de este sector, la recompensa no es mejor, ¿recuerdan los fascinados que estaban los señores rockeros con The Warming? La banda de hermanas regias, de entre 12 y 15 años, que a mediados de los 2010 se volvió viral por tocar covers de Metallica y que motivo a cada chavorruco a decir: “El rock no ha muerto”, su música original no se compartió en FB con un soso “aún hay esperanza para la humanidad”.

A pesar de que no haya interés en este sector de edad por la música de Billie Eilish, si lo hay en otro aspecto de ella: su cuerpo y su sexualidad. La decisión de la cantante de mantener oculta su figura bajo capas de ropa holgada parece razonable al saber que en redes abundan los perfiles que cuentan los días para que ella alcance la mayoría de edad y sea “legal” (si necesitas una pausa para vomitar, aquí te espero).

Entonces las posibilidades que ofrece el público boomer y gen x para una chica de 17 años es ser una niña adorable que toca covers olvidables o una fantasía sexual inapropiada.

Contrataque

ESPECIAL

Bad Guy, la primera canción de su LP, fue el grito de guerra de la nueva etapa de Eilish. El videoclip que acompaña al tema comienza con la cantante diciendo incoherencias antes de aparecer ataviada con ropa holgada y empezar a bailar incómodamente. Una toma muestra a unos hombres gordos  de aproximadamente 50 años hacer un bailecito de papá (piensa en tu viejo en las bodas) de mala gana a ritmo de la canción. Otra toma muestra  a un grupo de jóvenes adultos en triciclo. El contenido semántico en esas imágenes es importante porque a través de ellas Billie hace una declaración de principios contra detractores y acosadores: “Si vamos a tener una conversación incomoda, no va a ser la que tú quieras”.

La ropa deportiva oculta la figura que anhelan ver los pervertidos que quieren verla “madurar”. Si esto no basta para matar el sex appeal, tal vez lo haga el movimiento desagradable de sus rodillas, su nariz sangrando,  su aparato dental o el baile de “niña fantoche”. Muerta la fantasía sexual, solo le queda a los señores “bailar” incómodamente la canción (algo que suele pasar entre hombres, si uno va a un antro, siempre puede encontrar al menos a sujeto heteronormado ad nauseam junto a la barra moviendo la cabeza al ritmo de un tema pop mientras sostiene su bebida, suele ser un acarreado de su novia o de sus amigas y preferiría estar en Chernóbil que ese lugar). Por otra parte, las imágenes de ella y otros jóvenes paseando en triciclo puede interpretarse como la imagen de infantilismo que tienen las generaciones mayores de millenials y centenials.

En un mundo en el que destacan las acciones de Greta Thunberg, Malala Yousafzai, Emma Watson, chicas con pañuelos verdes y diamantina, y otras voces jóvenes más, la propia Billie Eilish pelea desde la trinchera de la música con su discurso de aceptación personal y contra la cosificación de las personas. Ella sabe que hay una guerra por pelear contra quienes están más preocupados por si las películas de Netflix cuentan como cine y por cuánto gastamos en tostadas con aguacate, en lugar pensar en los problemas reales del mundo. Tal y como dice una de sus canciones: All the good girls go to hell ‘cause even God herself has enemies, jugar limpio no es una opción y antes de que el grito de guerra “Ok, boomer” hiciera su aparición, Eilish advirtió lo siguiente: “My turn to ignore you, don’t say I didn’t warn you”.

Presentaciones en México

  • 17 de noviembre, Corona Capital: Décimo Capítulo, Autódromo Hermanos Rodríguez, CDMX
  • 25 de mayo , Arena VFG, GDL
  • 27 de mayo, Palacio de los Deportes, CDMX

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Más allá de headliners: Corona Capital Capítulo 10

La décima edición del máximo festival de música de otoño puso toda la carne sobre el asador para celebrar con su público. Su line-up muestra mucho músculo pop y brit rock sobre todo en los actos principales. Los diez nombres principales en el cartel ya son razón suficiente para justificar la compra del boleto: Weezer, The Raconteurs, Franz Ferdinand, Billie Eilish, The Strokes, Flume, Interpol, Keane, Chet Faker y Bloc Party (interpretando Silent Alarm completo). Una selección de artistas de estreno, miembros destacados de Billboard y favoritos del público mexicano.

A pesar de lo llamativo que resultan estos artistas, enfocarse solo en ellos es perderse de experiencias sonoras muy interesantes de la lista b. Pop, folk rock, dance, post punk, indie y artistas en su propio género son algunas de las cosas que pondrán a bailar y cantar al Autódromo Hermanos Rodríguez el 17 y 18 de Noviembre.

A continuación te presentamos una selección de artistas que podrían unirse a tu playlist si les das la oportunidad. 

Georgia

La nueva sensación del electro-pop ya se ha hecho de un nombre la largo alcance. La británica comenzó su carrera a cargo de las percusiones de de Kate Tempest y Kwes, y aunque su base es notable en las colaboraciones, su verdadero talento se reveló de verdad con su único disco: Georgia (2015).

Sin embargo, a pesar de que ese álbum debut dio muestras de las posibilidades de la artista en la escena dance, sería su EP lanzado este año, Started Out con el hit About Work The Dancefloor, el que la pondría como una de las artistas destacadas del 2019. Como nota especial podemos destacar sus remixes de Metronomy.

Si no tienes oportunidad de asistir este año al Corona Capital, descuida, Georgia también participará como telonera en el concierto que ofrecerán en conjunto Interpol y Franz Ferdinand.

Kurt Vile

La visita de War on Drungs el año pasado aunque satisfizo a los seguidores de la banda de culto, dejó entre el público la ganas de escuchar al hombre que junto con Adam Graduciel produjo uno de los mejores proyectos de indie folk de la década que agoniza.

Vile le ha dado una justificación a su carrera como solista a través del trabajo duro y constante que se ha traducido en ocho álbumes (incluyendo uno en conjunto con Courtney BarnettLotta Lice Sea-) en poco más de diez años.

Su último trabajo, Bottle It In ha sido bien recibido por la crítica y el público; además, sus sencillos: Loading Zones y Rolling With The Flow, recuperan la energía su más grande hit, Pretty Pimpin.

Noah Cyrus

Probablemente ya tengas esta presentación en tu agenda, aunque quizá lo hagas más por el morbo de ver a la hermana de Miley Cyrus (no es la otra chica que salía en Hannah Montana).

Aunque es un año prolífico para toda la familia Cyrus (nadie vio venir que el sujeto de  Achy Breaky Heart fuera a estar en la cima de los charts en 2019), la que ha pasado más desapercibida ha sido la que más méritos musicales ha hecho para volverse tendencia. Por supuesto debe ser difícil destacarse en un familia en la que tu papá es el mullet más famoso de los 90 y tu hermana mayor no se tira un pedo sin que Paper Magazine le dedique una nota completa.

Escuchen su presentación, ya sea por disfrutar del buen electro-pop que ofrece su álbum debut Good Cry, o para ver cómo se vería Billy Ray Cyrus si se hubiera gastado todas las ganancias de Achy Breaky Heart en skin care.

Phantogram

Trip Hop. No vale la pena ir a un festival pop que no te ofrezca la música más sensual de la Generación X. Este año ha tenido un segundo aire el género surgido entre clasemedieros londinenses y neoyorkinos. 

El grupo nos ha dejado abandonados desde hace tres años cuando lanzó su último disco y se ha dedicado únicamente a salir de gira; sin embargo, el año pasado el sencillo Someday / Saturday, cuyas ganancias se destinaron a la prevención del suicidio, volvió a poner al dueto de Sarah Barthel y Josh Carter en el mapa por unas semanas. 

When I’m Small e Don’t Move sonarán y créenos que son el complemento ideal para acompañar un rato de hedonismo a media tarde.

King Princess

Si hicieramos un lista de aspectos que debe poseer un artista para no volverse trascendental serían los siguientes: talento, una técnica depurada, amplio bagaje cultural, un mensaje relevante con su época y carisma. 

  Mikaela Mullaney Straus, mejor conocida como King Princess, es un cantautora y multiinstrumentalista que ha destacado por los mensaje de aceptación social, apoyo a las minorías, amor libre y empoderamiento femenino en su música. Este discurso llega a sus escuchas a través de una agradable mezcla de pop, R&B y funk derivada de la afición de Princess por artistas como Beyoncé, T. Rex, Nick Cave y Dolly Parton

Con solo un disco y varios sencillos desde su inicio en 2015, esta artista está mostrando el mismo éxito meteórico que en su momento tuvieron Sam Smith y Dua Lipa, ambos ex alumnos del Corona Capital y que en su momento fueron la revelación de una tarde de domingo para el público azteca.

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Years & Years

La próxima década da muestras de que mostrará un gran afecto por el synth-pop y en general por los artista que mezclen una base de sonido retro con una actitud millenial y centennial  (que ya no son son minoría y se llevan muy bien entre ellas). Years & Years tiene un pase de década asegurado gracias a que su sonido se apega a esta descripción.

Este es uno de los puntos más tramposos de la lista, ya que sin duda todos hemos escuchado alguna vez los hits King, Desire y If You’re Over Me; aun así, es probable que estén esa categoría de “canciones que has escuchado pero no sabes como se llaman”; cuando en realidad entre Communion y Palo Santo, los dos álbumes del grupo londinense, tienen mucho más que ofrecer.

Son los Pet Shop Boys del nuevo siglo y eso es decir mucho.

Cat Power

Con Cat Power se presenta uno de los sonidos más melodiosos y con una de las líricas más dulces. Con un sonido sadcore (les juro que así se llama el género) e indie folk, Charlyn Marie “Chan” Marshall, es de esas artistas que cuando toman una canción de otro músico y hacen un cover se la apropian, tal es el caso de Johnny Cash, Chris Cornell, Fiona Apple y Kurt Cobain. Si no creen vuelvan a escuchar I Found A Reason en la versión original de Velvet Underground y la de ella; reconozcan cuál de las dos les enchinó más la piel.

Difícilmente un concierto de 50 minutos le hará justicia a una trayectoria de diez álbumes, pero mientras dure, dejen salir los sentimientos a flor de piel, no importa si están solos o acompañados.

Bad Suns

Este line-up es carente de músculo y riffs de guitarra más allá de sus headliners, eso puede desanimar al que necesita energía en el sonido para despertar o al que se anima a aventarse el festival en jornada maratónica desde que arranca hasta que el último decibel sale de las bocinas. 

Para quienes gusten algo con más ritmo y una buena batería haciendo ruido, a las 3:00 pm. Bad Suns son unos aficionados del post punk y del power pop que le rinden tributo de buena manera a sus ídolos. Además este año vienen de estreno con el disco Mystic Truth, en el que se ve que los californianos ya han agarrado confianza para tocar con más fuerza y a mayor velocidad.

The B-52s

Si tienes menos de 30 años hay muchas razones por las que puede que no hayas escuchado a The B-52s, pero todas podríamos englobarlas en la etiqueta de “Cosas ñoñas de los 90 que no envejecieron bien”. Pareciera poca cosa pero esa es la diferencia entre tener que soportar a un insufrible U2 aferrado a lanzar un disco cada dos años y el poderoso post punk de la banda de Georgia, Estados Unidos.

No te garantizamos nada, pero con el gran historial que tienen tras de sí The B-52s y éxitos como Rock Lobster, Private Idaho, Love Shack y Roam, es probable que pronto vuelvas a escuchar de ellos como parte del soundtrack Stranger Things, una película de superhéroes o cualquier producto que quiera lucrar con la nostalgia (que no deberíamos sentir los millenials por una época que ni siquiera vivimos). Por ello, ¿por qué no decir que viste en vivo a la banda que toca esa canción en la escena en que Will Byers moja la cama por culpa de monstruos interdimensionales?

Sharon Van Etten

El de este año es un cartel dominado por mujeres (al menos antes de las 8:00 pm) y eso parece adecuado en una época en la que las exponentes femeninas, sin nada que perder, están haciendo todas las apuestas sonoras y han repudiado los lugares comunes.

Sharon Van Etten es esa guitarrista de folk rock y rock alternativo que se siente tan ausente este año; sin embargo, la fuerza con que toca éxitos como Seventeen, The End Of The World y Serpents, y su voz que no teme desgañitarse a medio coro, son la mezcla perfecta para mantener el ánimo antes de los actos principales.Remind Me Tomorrow, su disco de este año, también merece su atención en un año en el que el mejor contenido musical viene de la escena indie y alternativa.

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Vuelven la furia y la protesta de Rage Against the Machine

Como si el universo por fin estuviera dispuesto a darle Donald Trump el castigo que merece, este fin de semana arranca con la noticia de la reunión de Rage Against The Machine para el próximo año.

La tropa de Tom Morello anunció hoy a Forbes, a través de unos asociados, una serie de fechas en marzo y abril en Estados Unidos, entre las que destacan su presencia en Coachella y, para beneplácito de Cd. Juárez, una en El Paso, Texas (26). Las otras presentaciones serán en Las Cruces, Nuevo México (28) y Phoenix, Arizona (30). No está claro si esta reunión se extenderá a una gira internacional, pero la posibilidad está en el aire.

Es imposible saber si la reunión va íntimamente ligada al año electoral en Estados Unidos o a que el clima político del mundo en general pedía a gritos un retorno de RATM, lo cierto es que en tiempo de gran incertidumbre siempre vuelven los angelinos para hacer manifiestos de protesta y denuncia ante la mirada atónita de un entrevistador o promotor que esperaba tener en escena otro grupo soso para elevar su rating (googleen Rage Agaist The Machine in Saturday Night Live).

¿Solo conciertos?

¿Qué podemos esperar de los “Renegados del Funk”? Imposible saberlo. Cuando dieron por terminado su último ciclo en 2010 tras una serie presentaciones históricas en Sudamérica, Morello nos quedó a deber un álbum de estudio en el que supuestamente estaban trabajando.

Una presentación incómoda ante los lerdos Jimmy Kimmel y Jimmy Fallon; Beto O’ Rourke vistiendo bermudas y botas de combate en mítines políticos mientras suena Killing in the Name; un disco que revitalice clásicos del rock a la manera rap metal que solo le sale bien a RATM (hay un círculo en el infierno para Fred Durst); tu tío rockero metalero poniendo en apuros a esa playera que se compró hace dos tallas; Donald Trump lloriqueando en Twitter a las 6:00 AM porque lo insultaron; las manifestaciones globales en contra de los malos gobiernos de izquierda y derecha sonorizadas con el poder de The Battle Of Los Angeles; Que el EZLN se ponga mamadísimo con solo escuchar los acordes de Sleep Now in the Fire. Estos son solo algunos de los posibles escenarios que podemos imaginar con Zack de la Rocha, Tom Morello, Tim Commerford, Brad Wilk cargando municiones en sus instrumentos.

Los nefastos deben temer al desfile de toros que viene en camino.

8 Tracks de: Pa’l Norte 2020

En las últimas semanas el Estado de Nuevo León ha dejado en claro que, para bien o para mal, no le importa el qué dirán (la mayoría para mal, en serio, ya relajense, por favor); con el anuncio de su festival insignia han dejado en claro esto.

Tras revelar su próximo line-up, el Tecate Pa´l Norte ha desencadena una serie de reacciones encontradas. A primera vista, luce como un evento que tiene de todo para todos: para ti, para tu compa hipster, para tu tía solterona, para tu tío rockero que escucha Rock en tu Idioma, para tu prima que quiere meter alcohol a escondidas a su graduación de secu, para tu enana con daddy issues que perrea reggaeton del viejito, para tu compa que publica memes de suicidio etc. A pesar de que al público general la selección de artistas de le pueda parecer chocante, lo cierto es que los organizadores han acertado a su público clave: norteños (¡duh!).

El Norte del país tiene una tradición sonora ecléctica, no solo con festivales como el Machaca y el Pa’l Norte, sino con sus propios exponentes musicales que no temen hacer mezcolanza de todo su bagaje cultural. Esta variedad sonora nos ha traído a artistas reconocidos como: Celso Piña, Kinky, Plastilina Mosh, Control Machete, Julieta Venegas y El Gran Silencio, solo por mencionar a algunos.

Por ello dedicamos, como ya es tradición, nuestras ideas rápidas, poco reflexivas y menos cautelosas, pero muy sinceras, previas al evento.

Perrea, huerco, perrea

Primero hablemos del elefante en la habitación: Daddy Yankee. Tratemos de abordar el tema sin prejuicios de señor panista, ni las apologías académicas que necesitan hacer los estudiantes de Ciencias Sociales para justificar que le gusta perrear los viernes. El reggeaton ha evolucionado y como cualquier rechazado, a fuerza de recibir ataques, se ha ganado la simpatía de varias personas. En cierta manera se desarrollado un acuerdo no verbal: “si el reggeaton es menos misógino, nosotros como escuchas seremos menos clasistas”, esto meramente social y nada tiene que ver con cuestiones de calidad.

Ya sea por ironía, por nostalgia (esta va a lugares oscuros, sino piensa en tu ex), o por verdadero gusto, es probable que el escenario donde se presente Daddy Yankee sea uno de los más abarrotados, y quizá más importante marque un antes y un después en el esquema de los festivales de música. Otro día se podrán discutir cuestiones como su berrinche egomaniaco sobre los Grammys Latinos o la pasión que sienten los reggaetoneros por los cliché, pero hoy por hoy el puertorriqueño es parte del Line-up.

Tame Impala llega crecidito como siempre

En los despliegues de artistas en cada cartel de cada festival, hay dos cosas invariables: nunca está Pearl Jam a pesar de que se “filtró” su participación, y si aparece el nombre de Tame Impala es con la fuente más grande. La razón para que la banda australiana se haya vuelto la exportación musical más importante de su país, es simplemente el trabajo constante y sonante de Kevin Parker y compañia.

La agrupación llegará de estreno a la Sultana del Norte, ya que además del lanzamiento del sencillo It Might Be Time, podemos esperar que ya esté listo su cuarto álbum de Estudio, The Slow Rush. Si es fiel al resto del trabajo de Tame Impala podemos esperar pop psicodélico con un lírica melancólica de ese que han vuelto a tantos de sus temas gusanos auditivos.

“El Potrillo” va a estar en tu festival de música rock sin tantita pena

El periodismo se debe a la verdad, por ello he de confesar que no sé nada de Alejandro Fernández que no sabría un mexa de casi 30 años que ha formado parte de la sociedad de manera más o menos regular y con sentido del oído funcional; partiendo de esto, enlistare las cosas que sé de “El Potrillo”:

  • Su papá es Vicente Fernández que es un chido y ranchero como los de antes, eso implica que él es carismático a más no poder pero también que dice barrabasadas como que los hígados tienen memoria gay. Básicamente es tu abuelito.
  • Alejandro también canta regional pero a veces le falta rancho al chavo y le da por el pop.
  • Interpretó a Zapata en una mala película mexicana que tengo que ver con monchis y una selección de amigos muy graciosos.
  • Si te lo encuentras pedo en el antro te puedes tomar una foto con él y no se agüita.
  • Su hijo Alex Fernández también canta ranchero y es la prueba de que los Fernández con cada generación se ven menos charros.

Ahora estimados prosigamos a hacer la exhaustiva búsqueda en Wikipedia juntos. Además de menciones especiales en Billboard y Vevo, Alejo tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, ha sido reconocido por su apoyo a la comunidad LGBT+ (guárdate tu chiste de señor) y Monterrey tendrá el placer de disfrutar de su presentación más relevante desde Viña del Mar, chingate esa, Pepe Aguilar.

The Strokes, las “viejitas pero bonitas” de nuestra generación

Los ingleses además de ser cabezas de serie en el Corona Capital 2019, vuelven pocos mesesdespués a suelo azteca para también comandar el evento regio. Julian Casablancas y no llegan de estreno a ninguno de los festivales, como ya sabemos, a la manera interpolera, les basta vivir de viejas glorias; sin embargo, la energía sin mermar y experiencia que han ganado con los años, los hacen un digno portador del título de headliner.

No esperes sorpresas, según Setlist.fm, la agrupación no se ha destacado en este tour por covers o invitaciones sorpresa al escenario. En cambio aquí el gancho es tu nostalgia y saber que no faltará ninguna de tus favoritas en la playlist, además ¿quién necesita un capricho creativo de Casablancas o Hammond Jr. cuando puede escuchar por millonésima vez You Only Live Once, Reptilia, The Last Night o Hard to Explain?

Iggy Azalea is still a little fancy

La reflexión de Celso Piña (q.e.pd.) sobre “Los caminos de la vida” no se ve más fuerte con ningún artista del cartel como con Iggy Azalea, si un día me hubieran dicho que la australiana iba a pisar el mismo escenario que El Tri de Alex Lora, lo habría tomado por un meme. Eso pudo pasar en 2014 cuando The New Classic salió a la venta y sonaba ad nauseam Fancy. En ese entonces la estrella hip hop parecía ad hoc con los MTV awards y Los Teen Choice Awards. Todo parecía apuntar que a futuro fuera ella y no Ariana Grande u otra diva la llegara a la cabeza de Coachella.

Cinco años después, un nuevo álbum de estudio, y de vuelta a Monterrey, se presenta a una artista más madura y que se toma menos en serio a sí misma o a los detractores (busquen su disfraz de White Chicks o su respuesta ingeniosa al pseudogangster mal agradecido de T.I.). Los números de In my Defense están lejos de la promesa de 2014 pero están más cerca del sueño de una chica nerda de secundaria que quería ser la versión femenina de Eminem.

Ed Maverick… ash, este huerco

En 2016 se viralizaba la música de un joven norteño que traía un sonido cantinero con influencias de blues a las generaciones millenial y Z. Este chico con cabello alborotado, camisa vaquera que parecía sacada de Napoleon Dynamite y una apariencia de chico de barrio ejidal, generó empatía entre congéneres que no habían tenido la suerte de contar con música desgarradora para el mal de amores como si tuvieron sus viejos. Después ocurrió el sismo de 2017 y este chamaco pendejo posteó un tweet y arruinó su carrera.

Por supuesto hablaba de Juan Cirerol, ¿no creerían que de Ed Maverick? Ambos artistas van de la mano, el primero hizo ver a los promotores y disqueras una oportunidad de negocio; el segundo apareció como un repuesto después de que Cirerol tirará su carrera por la borda. Maverick aunque abismalmente menos talentoso resultó menos polemista y políticamente incorrecto, algo que es una requisito hoy en día para vender a un artista. Aunque a futuro quizá evolucione musicalmente, lo más probable es que deje de ser el ñoño castroso que a huevo quiere tocar la guitarra en las fiestas y se desarrollé en clichés pop como: “vamos a experimentar con el género urbano y bla bla”. Lleva a tu prima o hermanita de prepa, si te piden el paro, o a tu sugar baby (es parte de tus responsabilidades, hombre); pero si puedes ahorratelo.

Calamaro y Babasónicos pa’ que no se caliente “la chaviza”

Seguro tu tío rockero que escucha rock rockero con su novia rockera y su camisa camisa negro-me-compraron-en-un-toquín-hace-veinte-años no está nada contento con este cartel tan colorido. La presencia rockera hispanoamericana de este año corre por cuenta de los argentinos de Andrés Calamaro y Babasónicos.

Ninguno está de estreno ni ha tenido relevancia este año pero la rotación de artistas en español marca que Café Tacvba, Zoé, Los Auténticos Decadentes, Cuca, Andrés Calamaro, Enrique Bunbury, El Gran Silencio y Babasónicos se turnen para los eventos nacionales. Después de un año prolífico para la mayoría de ellos es turno de los dos presentes en el line-up. Aunque parezca hate, no es así, es una preocupación genuina por qué sucederá cuando estos hombres ya no estén (como pensar en tus viejitos) porque no hay un relevo generacional a la vista y se siente feo.

También está El Tri que ahora se dedican a componer canciones basadas en hechos sociopolíticos como si fueran comunicados oficiales de Notimex.

El Boulevard de los sueños rotos

Si revisan con cuidado las letras pequeñas del cartel van a encontrar una selección de artistas con álbumes debut prometedores pero que ¿”se chingaron la rodilla”? y no se volvieron esos colosos de la cultura pop que esperábamos. Entre ellos destacan: MGMT, Foster The People, Kongos, Kinky, Enjambre, Hello Seahorse!, Insite, Disidente y otros.

Quizá repetir la formula de manera muy calcada o un guiño a cliches del pop, irónicamente, los alejaron de ese éxito que tienen los grupos con letras enormes en el mismo cartel. No hay falta de talento, de hecho algunos, como Kongos y Hello Seahorse!, presentaron material más maduro; sin embargo ninguno se volvio parte del soundtrack de años posteriores. En duras pero justas palabras de Marsellus Wallace en Pulp Fiction: ” You came close, but you never made it. And if you were gonna make it, you would have made it before now “.

El evento regio nos recuerda que los festivales son una fiesta, y como estas, solo tienen posibilidades de volverse memorables si se dejan atrás prejuicios y uno se entrega a la emoción que ofrece tanto una canción melancólica de Tame Impala, un jaleo de The Strokes, un perreo con reggaeton de los 2000, y carraspeo de cantina con música de los Fernández. La cita para festejar con los sombrerudos es el 20 y 21 de marzo de 2020 en el Parque Fundidora. Boletos en Ticketmaster.

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Café Tacvba continuará celebrando en GDL

Tras una presentación memorable en el Festival Tecate Coordenada, la banda originaria de la Ciudad de México, anunció una fecha como parte de su gira de aniversario 30 en el Auditorio Telmex el Próximo 12 de diciembre.

                Antes de conocer los detalles de la presentación que está por llegar, hay que hacer un análisis de esa breve muestra que nos ofrecieron en la explanada del Estadio Akron el pasado fin de semana.

                Debido a las limitaciones de tiempo propias de los festivales de música (más adecuados para degustar música de actos nuevos que para disfrutar a tu artista favorito), el setlist de la banda mexicana fue algo raquítico. En hora y diez minutos, se hizo un repaso por trece temas icónicos de su trayectoria, entre los cuales destacaron: Las flores, Cero y uno, Chilanga banda, Eres, La chica banda y Volver a Comenzar. Esta selección cumplió con la expectativa de la nostalgia y trajo recuerdos de cada una de las etapas de Rubén Albarrán y compañía.

                A pesar de la calidad mostrada en el Tecate Coordenada, quedaron fuera otros clásicos del grupo como su selección de covers del grupo chileno, Los Tres; más temas de su álbum debut y cuatro caminos, que los posicionaron como un hito de la música mexicana; y por supuesto material de sus discos más recientes -haciendo énfasis en su segundo MTV Unplugged- ya que estos son lo que contribuyeron a la fama de la agrupación entre las nuevas generaciones.

Café Tacvba en el Tecate Coordenada. FOTOGRAFÍA: Roberto César Mora.

                Si no fuiste parte de este evento o tal vez sientes que ya viste suficiente a la agrupación en vivo (opinión válida, más no compartida); hay una razón muy poderosa para volver a consumir a Café Tacvba: la segunda voz de Rubén Albarrán. Aunque el MTV Unppleged dividió opiniones, entre quienes consideraron que no hay comparación con la primera vez que la banda grabó una de estas presentaciones, y aquellos que destacaron la madurez artística del grupo. En el segundo juicio colocamos este artículo, ya que este concierto en Miami, además de mostrarnos la vigencia creativa y cultural de Café Tacvba, por momentos exhibió como Ruben Albarrán muestra un registro de voz nuevo, más grave y áspero, prueba de ello es el tema Vaivén. Pocos cantantes tienen la suerte de tener una voz que envejezca con gracia, pero quienes la tienen han mostrado facetas muy interesantes como: Johnny Cash, David Bowie, Chavela Vargas y Paul McCartney, entre otros. En vivo también es notable como la voz aguardentosa de antaño da paso un tono más robusto.

En resumen, mientras que la presentación en el Tecate Coordenada fue un lindo viaje al pasado desde la perspectiva de nuestro presente (“Ingrata” es algo que no va a volver a suceder en vivo y la banda ha dejado en claro sus motivos, muy válidos y adecuados para nuestros tiempos); el concierto en el Telmex puede ser, además de una celebración de aniversario, un vistazo a los ¿próximos 30 años? De Café Tacvba, de esos anecdóticos que se suelen contar así: “Sí, me acuerdo que fui a ver a Café Tacvba en el Telmex cuando todavía…”.

Café Tacvba en el Tecate Coordenada. FOTOGRAFÍA: Roberto César Mora.

¿Cómo conseguir las entradas?

Como suele suceder en eventos de esta envergadura, la taquilla es manejada por e, Sistema de Ticketmaster, con una preventa anunciada para los días 24 y 25 de octubre, y venta al público en general a partir del 26 de octubre en las taquillas del Auditorio Telmex o en línea. Los precios en pesos están divididos por zonas: Roja, $1,300; Azul, $1,100; Verde, $950; Blanca, $750; Lila, $600; Naranja, $500 y Amarilla en $400.

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