La cuarta edición del Festival Catrina está cada vez más cerca

Este 7 de diciembre tenemos una cita en el Parque Ecológico de puebla, lugar que dará vida a 40 proyectos musicales tanto nacionales como internacionales, complaciendo el gusto de los públicos más exigentes.

Con un cartel increíble y totalmente variado, esta edición del Festival Catrina nos ofrece un sin fin de sonidos encabezados por los legendarios Hombres G, quienes después de 8 años resurgen con su nuevo disco titulado Resurrección al igual que Panteón Rococó, quien tras 6 años de no estrenar material promete deleitarnos con su nuevo álbum “Infiernos”.

De lo más esperado en la escena internacional se encuentra Karol G, Mac DeMarco y Flaming Lips, que este año conmemoran los 20 años de su exitoso disco The Soft Bulletin. Así que podrán estar seguros que habrá grandes sorpresas que superaran sus expectativas por completo.

Por el lado pop, se encuentra Moderatto y Kabah quienes te harán revivir la magia y nostalgia de los 90’s en pleno 2019 y que por supuesto, te aseguramos que cantarás a todo pulmón. Los Tres, Enjambre, División Minúscula y Aterciopelados, también son de los favoritos de esta edición.

Todos ellos y muchos más son parte del cartel 2019 del Festival Indio Catrina, ¿te lo vas a perder?


Compra tus boletos en: https://www.eticket.mx/masinformacion.aspx?idevento=25076
y visita la página oficial del festival en: http://www.catrinafestival.mx/

¡El festival Catrina tiene todo lo que quieres y mucho más!

Jorge Drexler en un viaje íntimo

Utilizar el silencio como un medio de “Transporte” y hacer “Eco” de un par de decenas de canciones “Estalactitas”, convirtieron al Teatro Diana en una perfecta cueva sonora

El “Deseo” se cumplió y ver al uruguayo interpretar a “Guitarra y voz” desde sus primeras grabaciones como “La aparecida”; que fueran relatadas entre anécdotas íntimas, detalles familiares y explicaciones de cada uno de los viajes que palpa en sus composiciones, resultó algo totalmente diferente, tal es el caso de “Salvapantallas”, que se volvió un deleite introspectivo y melancólico llevando la velada por un buen camino.

Ampersan, quienes habían iniciado la noche, subieron de nueva cuenta al escenario para acompañar a Jorge con “El tiempo está después”, un himno del montevideano Fernando Cabrera y que a pesar de no haberse ensayado, derivó en una acertada improvisación. “Abracadabras” hizo que apareciera “Todo se transforma” y que el coro unísono del Diana rompiera el silencio con un volumen embelesado que culminó el segundo bloque de entregas con el globalizante rap de “Disneylandia”.

Era una noche de “Asilo”, todo asistente se había vuelto cómplice de lo que el cantautor guiaba en la amena exclamación de sus poesías. “La vida es más compleja de lo que perece” nos acompañó en la “Soledad” y la calma que “La edad del cielo” ofrecía y que se coreó perfectamente “A la sombra del Ceibal” como el músico indicó.

Tan delicioso es que Drexler hable de su relación con Sabina y aquellos momentos relatados  en “Pongamos que hablamos de Martínez”, que nos resistíamos a que la tertulia concluyera, pero “Sea” fue el primer aviso del cual el cantante hizo burla para hacerse regresar al tablado y regalarnos “Movimiento”, primer tema de su última placa discográfica Salvavidas de hielo.

El “Silencio” se hizo presente de una manera total, y Jorge regresaba tras bambalinas para lisonjearnos con “Telefonía”, y después de dar un breve discurso político, declamarnos “Me haces bien”, que completaba el pilón que puso fin a un recital verdaderamente gratificante.

Por Eduardo Roel.

Fotos: Roberto Mora.

Billie Eilish: el “Ok, boomer” a las convenciones del pop

Nota: Cada cita empleada en esta nota es una frase real escuchada por el autor.

“Es alguien a quien admiramos y creemos que está inspirando e innovando” dice Jack White antes presentar a Billie Eilish Pirate Baird O’Connell (es su nombre real) para grabar su álbum en vivo bajo el padrinazgo de Third Man Records, el sello discográfico del propio White y uno de los más respetados de la escena alternativa.

A la admiración del ex White Stripe por la joven de 17 años se suman la de artistas como: Elton John, Thom Yorke, Lana del Rey, Taylor Swift, Billie Joe Armstrong y Dave Grohl; la de la crítica especializada; y la de las generaciones Y y Z que se ven identificadas en la actitud y estilo de la cantante. Desde que consiguió su primer hit con Ocean Eyes, la artista pop alternativa no ha dejado de llamar la atención por una imagen dentro y fuera del escenario que contrasta con los lugares comunes de las estrellas pop jóvenes.

La chica rara con Tourette y pants

Cuando era joven, a Eilish se le diagnosticó síndrome de Tourette. Este desorden la volvió cohibida debido a las dificultades que provoca en la interacción social; por lo mismo, la tuvo que ser educada en casa. Bajo esas circunstancias, no tuvo más remedio que utilizar su tiempo en aprender canto, baile y a tocar múltiples instrumentos.

Tiempo después su hermano escribiría la ya mencionada Ocean Eyes, lanzada como un sencillo en 2016. A partir de este punto la cantante tendría una seguidilla de tres año de lanzamiento de sencillos y EPs sin que se concretara un disco en forma, aunque tuvieron el suficiente impacto para mantenerla vigente y generar expectativas de cara a su obra maestra.

When We All Fall Asleep, Where Do We Go? De 2019 no solo presentó una selección interesante de electro-pop con avant garde, sino que develó la nueva imagen de Eilish. Atrás quedó la niña que cantaba melodías rosas ad hoc con su imagen. La nueva Billie mostró una madurez creativa e ideológica poco común para una artista pop. En lugar de mostrar una sensualidad desbordada para dejar en claro que ya no era una niña (como pasó con las chicas Disney), tomó la imagen cringe de los artistas de trap que aunada a una actitud irreverente, presentó a la perfecta adolescente: rebelde, desinhibida, cautivadora para sus contemporáneos, detestable para las personas mayores.               

“Morra necesitada de atención”

Facebook / Billie Eilish

Contrastante con la buena recepción que ha recibido Eilish, está la opinión de sus detractores quienes la tachan fantoche, necesitada de atención y su música pobre. Está opinión no viene de un sector de la crítica, ni de un grupo de celebridades, y tampoco de los consumidores principales de contenido hoy en día (millenials y centenials); sino de público arriba de 45 años.

Aunque pueda haber excepciones a la regla, si uno se dirige con una persona de cuarenta y pico años, y trata de hacerle escuchar algo del material de la cantante puede que reciba comentarios como: “¿por qué se viste así?”, “Seguro es reggaetón”, “Soy el único que no sabe quién esta niña?”,“Ya no hay música que valga la pena” y cuanta frase cliché pueda esperar escuchar uno si le pone un disco de metal o rap a su abuelita. Al final de este ejercicio terminas sintiéndote como si hubieran confundido tu dibujo de una serpiente devorando un elefante con un sombrero.

Por supuesto la situación de Eilish no es distinta a la de la mayoría de artistas de menos de 35 (“Gretta Van Fleet solo le copia a Led Zeppelin”), a la de intérpretes mujeres (Revisen cuántos headliners femeninos  hay en los festivales en una época en la que las mejores propuestas son femeninas), o la de cualquiera que no interprete el rock, pop y rap con el que crecieron nuestros padres (“¿Qué es un Kendrink Lamar?”). Incluso si uno cae dentro de la gracia de este sector, la recompensa no es mejor, ¿recuerdan los fascinados que estaban los señores rockeros con The Warming? La banda de hermanas regias, de entre 12 y 15 años, que a mediados de los 2010 se volvió viral por tocar covers de Metallica y que motivo a cada chavorruco a decir: “El rock no ha muerto”, su música original no se compartió en FB con un soso “aún hay esperanza para la humanidad”.

A pesar de que no haya interés en este sector de edad por la música de Billie Eilish, si lo hay en otro aspecto de ella: su cuerpo y su sexualidad. La decisión de la cantante de mantener oculta su figura bajo capas de ropa holgada parece razonable al saber que en redes abundan los perfiles que cuentan los días para que ella alcance la mayoría de edad y sea “legal” (si necesitas una pausa para vomitar, aquí te espero).

Entonces las posibilidades que ofrece el público boomer y gen x para una chica de 17 años es ser una niña adorable que toca covers olvidables o una fantasía sexual inapropiada.

Contrataque

ESPECIAL

Bad Guy, la primera canción de su LP, fue el grito de guerra de la nueva etapa de Eilish. El videoclip que acompaña al tema comienza con la cantante diciendo incoherencias antes de aparecer ataviada con ropa holgada y empezar a bailar incómodamente. Una toma muestra a unos hombres gordos  de aproximadamente 50 años hacer un bailecito de papá (piensa en tu viejo en las bodas) de mala gana a ritmo de la canción. Otra toma muestra  a un grupo de jóvenes adultos en triciclo. El contenido semántico en esas imágenes es importante porque a través de ellas Billie hace una declaración de principios contra detractores y acosadores: “Si vamos a tener una conversación incomoda, no va a ser la que tú quieras”.

La ropa deportiva oculta la figura que anhelan ver los pervertidos que quieren verla “madurar”. Si esto no basta para matar el sex appeal, tal vez lo haga el movimiento desagradable de sus rodillas, su nariz sangrando,  su aparato dental o el baile de “niña fantoche”. Muerta la fantasía sexual, solo le queda a los señores “bailar” incómodamente la canción (algo que suele pasar entre hombres, si uno va a un antro, siempre puede encontrar al menos a sujeto heteronormado ad nauseam junto a la barra moviendo la cabeza al ritmo de un tema pop mientras sostiene su bebida, suele ser un acarreado de su novia o de sus amigas y preferiría estar en Chernóbil que ese lugar). Por otra parte, las imágenes de ella y otros jóvenes paseando en triciclo puede interpretarse como la imagen de infantilismo que tienen las generaciones mayores de millenials y centenials.

En un mundo en el que destacan las acciones de Greta Thunberg, Malala Yousafzai, Emma Watson, chicas con pañuelos verdes y diamantina, y otras voces jóvenes más, la propia Billie Eilish pelea desde la trinchera de la música con su discurso de aceptación personal y contra la cosificación de las personas. Ella sabe que hay una guerra por pelear contra quienes están más preocupados por si las películas de Netflix cuentan como cine y por cuánto gastamos en tostadas con aguacate, en lugar pensar en los problemas reales del mundo. Tal y como dice una de sus canciones: All the good girls go to hell ‘cause even God herself has enemies, jugar limpio no es una opción y antes de que el grito de guerra “Ok, boomer” hiciera su aparición, Eilish advirtió lo siguiente: “My turn to ignore you, don’t say I didn’t warn you”.

Presentaciones en México

  • 17 de noviembre, Corona Capital: Décimo Capítulo, Autódromo Hermanos Rodríguez, CDMX
  • 25 de mayo , Arena VFG, GDL
  • 27 de mayo, Palacio de los Deportes, CDMX

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Más allá de headliners: Corona Capital Capítulo 10

La décima edición del máximo festival de música de otoño puso toda la carne sobre el asador para celebrar con su público. Su line-up muestra mucho músculo pop y brit rock sobre todo en los actos principales. Los diez nombres principales en el cartel ya son razón suficiente para justificar la compra del boleto: Weezer, The Raconteurs, Franz Ferdinand, Billie Eilish, The Strokes, Flume, Interpol, Keane, Chet Faker y Bloc Party (interpretando Silent Alarm completo). Una selección de artistas de estreno, miembros destacados de Billboard y favoritos del público mexicano.

A pesar de lo llamativo que resultan estos artistas, enfocarse solo en ellos es perderse de experiencias sonoras muy interesantes de la lista b. Pop, folk rock, dance, post punk, indie y artistas en su propio género son algunas de las cosas que pondrán a bailar y cantar al Autódromo Hermanos Rodríguez el 17 y 18 de Noviembre.

A continuación te presentamos una selección de artistas que podrían unirse a tu playlist si les das la oportunidad. 

Georgia

La nueva sensación del electro-pop ya se ha hecho de un nombre la largo alcance. La británica comenzó su carrera a cargo de las percusiones de de Kate Tempest y Kwes, y aunque su base es notable en las colaboraciones, su verdadero talento se reveló de verdad con su único disco: Georgia (2015).

Sin embargo, a pesar de que ese álbum debut dio muestras de las posibilidades de la artista en la escena dance, sería su EP lanzado este año, Started Out con el hit About Work The Dancefloor, el que la pondría como una de las artistas destacadas del 2019. Como nota especial podemos destacar sus remixes de Metronomy.

Si no tienes oportunidad de asistir este año al Corona Capital, descuida, Georgia también participará como telonera en el concierto que ofrecerán en conjunto Interpol y Franz Ferdinand.

Kurt Vile

La visita de War on Drungs el año pasado aunque satisfizo a los seguidores de la banda de culto, dejó entre el público la ganas de escuchar al hombre que junto con Adam Graduciel produjo uno de los mejores proyectos de indie folk de la década que agoniza.

Vile le ha dado una justificación a su carrera como solista a través del trabajo duro y constante que se ha traducido en ocho álbumes (incluyendo uno en conjunto con Courtney BarnettLotta Lice Sea-) en poco más de diez años.

Su último trabajo, Bottle It In ha sido bien recibido por la crítica y el público; además, sus sencillos: Loading Zones y Rolling With The Flow, recuperan la energía su más grande hit, Pretty Pimpin.

Noah Cyrus

Probablemente ya tengas esta presentación en tu agenda, aunque quizá lo hagas más por el morbo de ver a la hermana de Miley Cyrus (no es la otra chica que salía en Hannah Montana).

Aunque es un año prolífico para toda la familia Cyrus (nadie vio venir que el sujeto de  Achy Breaky Heart fuera a estar en la cima de los charts en 2019), la que ha pasado más desapercibida ha sido la que más méritos musicales ha hecho para volverse tendencia. Por supuesto debe ser difícil destacarse en un familia en la que tu papá es el mullet más famoso de los 90 y tu hermana mayor no se tira un pedo sin que Paper Magazine le dedique una nota completa.

Escuchen su presentación, ya sea por disfrutar del buen electro-pop que ofrece su álbum debut Good Cry, o para ver cómo se vería Billy Ray Cyrus si se hubiera gastado todas las ganancias de Achy Breaky Heart en skin care.

Phantogram

Trip Hop. No vale la pena ir a un festival pop que no te ofrezca la música más sensual de la Generación X. Este año ha tenido un segundo aire el género surgido entre clasemedieros londinenses y neoyorkinos. 

El grupo nos ha dejado abandonados desde hace tres años cuando lanzó su último disco y se ha dedicado únicamente a salir de gira; sin embargo, el año pasado el sencillo Someday / Saturday, cuyas ganancias se destinaron a la prevención del suicidio, volvió a poner al dueto de Sarah Barthel y Josh Carter en el mapa por unas semanas. 

When I’m Small e Don’t Move sonarán y créenos que son el complemento ideal para acompañar un rato de hedonismo a media tarde.

King Princess

Si hicieramos un lista de aspectos que debe poseer un artista para no volverse trascendental serían los siguientes: talento, una técnica depurada, amplio bagaje cultural, un mensaje relevante con su época y carisma. 

  Mikaela Mullaney Straus, mejor conocida como King Princess, es un cantautora y multiinstrumentalista que ha destacado por los mensaje de aceptación social, apoyo a las minorías, amor libre y empoderamiento femenino en su música. Este discurso llega a sus escuchas a través de una agradable mezcla de pop, R&B y funk derivada de la afición de Princess por artistas como Beyoncé, T. Rex, Nick Cave y Dolly Parton

Con solo un disco y varios sencillos desde su inicio en 2015, esta artista está mostrando el mismo éxito meteórico que en su momento tuvieron Sam Smith y Dua Lipa, ambos ex alumnos del Corona Capital y que en su momento fueron la revelación de una tarde de domingo para el público azteca.

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Years & Years

La próxima década da muestras de que mostrará un gran afecto por el synth-pop y en general por los artista que mezclen una base de sonido retro con una actitud millenial y centennial  (que ya no son son minoría y se llevan muy bien entre ellas). Years & Years tiene un pase de década asegurado gracias a que su sonido se apega a esta descripción.

Este es uno de los puntos más tramposos de la lista, ya que sin duda todos hemos escuchado alguna vez los hits King, Desire y If You’re Over Me; aun así, es probable que estén esa categoría de “canciones que has escuchado pero no sabes como se llaman”; cuando en realidad entre Communion y Palo Santo, los dos álbumes del grupo londinense, tienen mucho más que ofrecer.

Son los Pet Shop Boys del nuevo siglo y eso es decir mucho.

Cat Power

Con Cat Power se presenta uno de los sonidos más melodiosos y con una de las líricas más dulces. Con un sonido sadcore (les juro que así se llama el género) e indie folk, Charlyn Marie “Chan” Marshall, es de esas artistas que cuando toman una canción de otro músico y hacen un cover se la apropian, tal es el caso de Johnny Cash, Chris Cornell, Fiona Apple y Kurt Cobain. Si no creen vuelvan a escuchar I Found A Reason en la versión original de Velvet Underground y la de ella; reconozcan cuál de las dos les enchinó más la piel.

Difícilmente un concierto de 50 minutos le hará justicia a una trayectoria de diez álbumes, pero mientras dure, dejen salir los sentimientos a flor de piel, no importa si están solos o acompañados.

Bad Suns

Este line-up es carente de músculo y riffs de guitarra más allá de sus headliners, eso puede desanimar al que necesita energía en el sonido para despertar o al que se anima a aventarse el festival en jornada maratónica desde que arranca hasta que el último decibel sale de las bocinas. 

Para quienes gusten algo con más ritmo y una buena batería haciendo ruido, a las 3:00 pm. Bad Suns son unos aficionados del post punk y del power pop que le rinden tributo de buena manera a sus ídolos. Además este año vienen de estreno con el disco Mystic Truth, en el que se ve que los californianos ya han agarrado confianza para tocar con más fuerza y a mayor velocidad.

The B-52s

Si tienes menos de 30 años hay muchas razones por las que puede que no hayas escuchado a The B-52s, pero todas podríamos englobarlas en la etiqueta de “Cosas ñoñas de los 90 que no envejecieron bien”. Pareciera poca cosa pero esa es la diferencia entre tener que soportar a un insufrible U2 aferrado a lanzar un disco cada dos años y el poderoso post punk de la banda de Georgia, Estados Unidos.

No te garantizamos nada, pero con el gran historial que tienen tras de sí The B-52s y éxitos como Rock Lobster, Private Idaho, Love Shack y Roam, es probable que pronto vuelvas a escuchar de ellos como parte del soundtrack Stranger Things, una película de superhéroes o cualquier producto que quiera lucrar con la nostalgia (que no deberíamos sentir los millenials por una época que ni siquiera vivimos). Por ello, ¿por qué no decir que viste en vivo a la banda que toca esa canción en la escena en que Will Byers moja la cama por culpa de monstruos interdimensionales?

Sharon Van Etten

El de este año es un cartel dominado por mujeres (al menos antes de las 8:00 pm) y eso parece adecuado en una época en la que las exponentes femeninas, sin nada que perder, están haciendo todas las apuestas sonoras y han repudiado los lugares comunes.

Sharon Van Etten es esa guitarrista de folk rock y rock alternativo que se siente tan ausente este año; sin embargo, la fuerza con que toca éxitos como Seventeen, The End Of The World y Serpents, y su voz que no teme desgañitarse a medio coro, son la mezcla perfecta para mantener el ánimo antes de los actos principales.Remind Me Tomorrow, su disco de este año, también merece su atención en un año en el que el mejor contenido musical viene de la escena indie y alternativa.

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8 Tracks de: Pa’l Norte 2020

En las últimas semanas el Estado de Nuevo León ha dejado en claro que, para bien o para mal, no le importa el qué dirán (la mayoría para mal, en serio, ya relajense, por favor); con el anuncio de su festival insignia han dejado en claro esto.

Tras revelar su próximo line-up, el Tecate Pa´l Norte ha desencadena una serie de reacciones encontradas. A primera vista, luce como un evento que tiene de todo para todos: para ti, para tu compa hipster, para tu tía solterona, para tu tío rockero que escucha Rock en tu Idioma, para tu prima que quiere meter alcohol a escondidas a su graduación de secu, para tu enana con daddy issues que perrea reggaeton del viejito, para tu compa que publica memes de suicidio etc. A pesar de que al público general la selección de artistas de le pueda parecer chocante, lo cierto es que los organizadores han acertado a su público clave: norteños (¡duh!).

El Norte del país tiene una tradición sonora ecléctica, no solo con festivales como el Machaca y el Pa’l Norte, sino con sus propios exponentes musicales que no temen hacer mezcolanza de todo su bagaje cultural. Esta variedad sonora nos ha traído a artistas reconocidos como: Celso Piña, Kinky, Plastilina Mosh, Control Machete, Julieta Venegas y El Gran Silencio, solo por mencionar a algunos.

Por ello dedicamos, como ya es tradición, nuestras ideas rápidas, poco reflexivas y menos cautelosas, pero muy sinceras, previas al evento.

Perrea, huerco, perrea

Primero hablemos del elefante en la habitación: Daddy Yankee. Tratemos de abordar el tema sin prejuicios de señor panista, ni las apologías académicas que necesitan hacer los estudiantes de Ciencias Sociales para justificar que le gusta perrear los viernes. El reggeaton ha evolucionado y como cualquier rechazado, a fuerza de recibir ataques, se ha ganado la simpatía de varias personas. En cierta manera se desarrollado un acuerdo no verbal: “si el reggeaton es menos misógino, nosotros como escuchas seremos menos clasistas”, esto meramente social y nada tiene que ver con cuestiones de calidad.

Ya sea por ironía, por nostalgia (esta va a lugares oscuros, sino piensa en tu ex), o por verdadero gusto, es probable que el escenario donde se presente Daddy Yankee sea uno de los más abarrotados, y quizá más importante marque un antes y un después en el esquema de los festivales de música. Otro día se podrán discutir cuestiones como su berrinche egomaniaco sobre los Grammys Latinos o la pasión que sienten los reggaetoneros por los cliché, pero hoy por hoy el puertorriqueño es parte del Line-up.

Tame Impala llega crecidito como siempre

En los despliegues de artistas en cada cartel de cada festival, hay dos cosas invariables: nunca está Pearl Jam a pesar de que se “filtró” su participación, y si aparece el nombre de Tame Impala es con la fuente más grande. La razón para que la banda australiana se haya vuelto la exportación musical más importante de su país, es simplemente el trabajo constante y sonante de Kevin Parker y compañia.

La agrupación llegará de estreno a la Sultana del Norte, ya que además del lanzamiento del sencillo It Might Be Time, podemos esperar que ya esté listo su cuarto álbum de Estudio, The Slow Rush. Si es fiel al resto del trabajo de Tame Impala podemos esperar pop psicodélico con un lírica melancólica de ese que han vuelto a tantos de sus temas gusanos auditivos.

“El Potrillo” va a estar en tu festival de música rock sin tantita pena

El periodismo se debe a la verdad, por ello he de confesar que no sé nada de Alejandro Fernández que no sabría un mexa de casi 30 años que ha formado parte de la sociedad de manera más o menos regular y con sentido del oído funcional; partiendo de esto, enlistare las cosas que sé de “El Potrillo”:

  • Su papá es Vicente Fernández que es un chido y ranchero como los de antes, eso implica que él es carismático a más no poder pero también que dice barrabasadas como que los hígados tienen memoria gay. Básicamente es tu abuelito.
  • Alejandro también canta regional pero a veces le falta rancho al chavo y le da por el pop.
  • Interpretó a Zapata en una mala película mexicana que tengo que ver con monchis y una selección de amigos muy graciosos.
  • Si te lo encuentras pedo en el antro te puedes tomar una foto con él y no se agüita.
  • Su hijo Alex Fernández también canta ranchero y es la prueba de que los Fernández con cada generación se ven menos charros.

Ahora estimados prosigamos a hacer la exhaustiva búsqueda en Wikipedia juntos. Además de menciones especiales en Billboard y Vevo, Alejo tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, ha sido reconocido por su apoyo a la comunidad LGBT+ (guárdate tu chiste de señor) y Monterrey tendrá el placer de disfrutar de su presentación más relevante desde Viña del Mar, chingate esa, Pepe Aguilar.

The Strokes, las “viejitas pero bonitas” de nuestra generación

Los ingleses además de ser cabezas de serie en el Corona Capital 2019, vuelven pocos mesesdespués a suelo azteca para también comandar el evento regio. Julian Casablancas y no llegan de estreno a ninguno de los festivales, como ya sabemos, a la manera interpolera, les basta vivir de viejas glorias; sin embargo, la energía sin mermar y experiencia que han ganado con los años, los hacen un digno portador del título de headliner.

No esperes sorpresas, según Setlist.fm, la agrupación no se ha destacado en este tour por covers o invitaciones sorpresa al escenario. En cambio aquí el gancho es tu nostalgia y saber que no faltará ninguna de tus favoritas en la playlist, además ¿quién necesita un capricho creativo de Casablancas o Hammond Jr. cuando puede escuchar por millonésima vez You Only Live Once, Reptilia, The Last Night o Hard to Explain?

Iggy Azalea is still a little fancy

La reflexión de Celso Piña (q.e.pd.) sobre “Los caminos de la vida” no se ve más fuerte con ningún artista del cartel como con Iggy Azalea, si un día me hubieran dicho que la australiana iba a pisar el mismo escenario que El Tri de Alex Lora, lo habría tomado por un meme. Eso pudo pasar en 2014 cuando The New Classic salió a la venta y sonaba ad nauseam Fancy. En ese entonces la estrella hip hop parecía ad hoc con los MTV awards y Los Teen Choice Awards. Todo parecía apuntar que a futuro fuera ella y no Ariana Grande u otra diva la llegara a la cabeza de Coachella.

Cinco años después, un nuevo álbum de estudio, y de vuelta a Monterrey, se presenta a una artista más madura y que se toma menos en serio a sí misma o a los detractores (busquen su disfraz de White Chicks o su respuesta ingeniosa al pseudogangster mal agradecido de T.I.). Los números de In my Defense están lejos de la promesa de 2014 pero están más cerca del sueño de una chica nerda de secundaria que quería ser la versión femenina de Eminem.

Ed Maverick… ash, este huerco

En 2016 se viralizaba la música de un joven norteño que traía un sonido cantinero con influencias de blues a las generaciones millenial y Z. Este chico con cabello alborotado, camisa vaquera que parecía sacada de Napoleon Dynamite y una apariencia de chico de barrio ejidal, generó empatía entre congéneres que no habían tenido la suerte de contar con música desgarradora para el mal de amores como si tuvieron sus viejos. Después ocurrió el sismo de 2017 y este chamaco pendejo posteó un tweet y arruinó su carrera.

Por supuesto hablaba de Juan Cirerol, ¿no creerían que de Ed Maverick? Ambos artistas van de la mano, el primero hizo ver a los promotores y disqueras una oportunidad de negocio; el segundo apareció como un repuesto después de que Cirerol tirará su carrera por la borda. Maverick aunque abismalmente menos talentoso resultó menos polemista y políticamente incorrecto, algo que es una requisito hoy en día para vender a un artista. Aunque a futuro quizá evolucione musicalmente, lo más probable es que deje de ser el ñoño castroso que a huevo quiere tocar la guitarra en las fiestas y se desarrollé en clichés pop como: “vamos a experimentar con el género urbano y bla bla”. Lleva a tu prima o hermanita de prepa, si te piden el paro, o a tu sugar baby (es parte de tus responsabilidades, hombre); pero si puedes ahorratelo.

Calamaro y Babasónicos pa’ que no se caliente “la chaviza”

Seguro tu tío rockero que escucha rock rockero con su novia rockera y su camisa camisa negro-me-compraron-en-un-toquín-hace-veinte-años no está nada contento con este cartel tan colorido. La presencia rockera hispanoamericana de este año corre por cuenta de los argentinos de Andrés Calamaro y Babasónicos.

Ninguno está de estreno ni ha tenido relevancia este año pero la rotación de artistas en español marca que Café Tacvba, Zoé, Los Auténticos Decadentes, Cuca, Andrés Calamaro, Enrique Bunbury, El Gran Silencio y Babasónicos se turnen para los eventos nacionales. Después de un año prolífico para la mayoría de ellos es turno de los dos presentes en el line-up. Aunque parezca hate, no es así, es una preocupación genuina por qué sucederá cuando estos hombres ya no estén (como pensar en tus viejitos) porque no hay un relevo generacional a la vista y se siente feo.

También está El Tri que ahora se dedican a componer canciones basadas en hechos sociopolíticos como si fueran comunicados oficiales de Notimex.

El Boulevard de los sueños rotos

Si revisan con cuidado las letras pequeñas del cartel van a encontrar una selección de artistas con álbumes debut prometedores pero que ¿”se chingaron la rodilla”? y no se volvieron esos colosos de la cultura pop que esperábamos. Entre ellos destacan: MGMT, Foster The People, Kongos, Kinky, Enjambre, Hello Seahorse!, Insite, Disidente y otros.

Quizá repetir la formula de manera muy calcada o un guiño a cliches del pop, irónicamente, los alejaron de ese éxito que tienen los grupos con letras enormes en el mismo cartel. No hay falta de talento, de hecho algunos, como Kongos y Hello Seahorse!, presentaron material más maduro; sin embargo ninguno se volvio parte del soundtrack de años posteriores. En duras pero justas palabras de Marsellus Wallace en Pulp Fiction: ” You came close, but you never made it. And if you were gonna make it, you would have made it before now “.

El evento regio nos recuerda que los festivales son una fiesta, y como estas, solo tienen posibilidades de volverse memorables si se dejan atrás prejuicios y uno se entrega a la emoción que ofrece tanto una canción melancólica de Tame Impala, un jaleo de The Strokes, un perreo con reggaeton de los 2000, y carraspeo de cantina con música de los Fernández. La cita para festejar con los sombrerudos es el 20 y 21 de marzo de 2020 en el Parque Fundidora. Boletos en Ticketmaster.

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Vicentico en el Teatro Diana

“El Cadillac Mayor” regresa a tierras tapatías

Su sonido es maduro, su inspiración va más allá de cualquier género latinoamericano, trae la experiencia consigo, trae alrededor de 35 años interpretando. Su estilo intacto y peculiar profundiza con sus melodías, su discurso es derretido e introspectivo. Regresa como los buenos vinos, aquellos que han sido conservados en el tiempo, pero que mantienen la esencia y el sabor para deleite de quienes lo sepan disfrutar.

Él es Gabriel Julio (Bufano) Fernández Capello, mejor conocido por su álter ego: “Vicentico”. Quien es cofundador de una de las agrupaciones más representativas del continente americano, Los Fabulosos Cadillacs, y que a más de quince años de haber emprendido un viaje solo, sigue navegando en el inmenso mar de la música.

En su trayecto rebasa más de veinte placas discográficas, dieciséis con los de “Vasos vacíos” y siete en solitario. Sus manos han poseído cualquier tipo de galardones (Grammy, Grammy Latino, Carlos Gardel, Konex, MTV…) y su nombre ha recibido todo tipo de menciones honoríficas. Ha hecho giras extensas llenando grandes recintos, siendo el portavoz de numerosos himnos, los cuales han perdurado a través del tiempo.

El cantante, músico y compositor bonaerense viene a roborar la fidelidad y el lazo que se ha mantenido integro con la Perla de Occidente. “Culpable”,  “Se despierta la ciudad”, “Ya no te quiero”, “El árbol de la plaza”, “Solo un momento”, “Si me dejan”, “Las manos”,  “Algo contigo”, “No te apartes de mí”, “Creo que me enamoré”: son tan solo una decena de interpretaciones que Vicentico declamará aquí en Jalisco.

La cita es el próximo martes 26 de noviembre a las 21:00 h en el Teatro Diana, los boletos oscilan entre $550 y $1050 y se pueden adquirir por sistema Ticketmaster y en las taquillas del teatro.

Por Eduardo Roel.

Más allá de headliners: 10 Bandas destacadas del Tecate Coordenada 2019

Aunque es probable que tu entrada la hayas adquirido por artistas como Billy Idol, Vampire Weekend, The National o Café Tacvba, la quinta edición del Tecate Coordenada tiene mucho talento para deleitar al público que asistirá a la explanada del Estadio Akron. He aquí algunos nombres destacados para que saques el mayor provecho a tu abono.

Cherry Glazerr

Con un saldo de seis años de carrera y tres álbumes de estudio, se presenta a horas tempranas una de las promesas del garaje rock. Tan cerca como estamos de la nueva década, debemos estar conscientes que tras la noche vieja de 2020 por costumbre vendrá un recorte a los artistas que suenan hoy en día. Es difícil saber cuáles serán los caprichos sonoros de los 2020, pero entre las bandas que apuntan para salir bien libradas está Cherry Glazerr.

La agrupación liderada por Clementine Creevy tiene como respaldo haber trabajado con los productores de White Stripes y Paramore, una lírica que toca temas de actualidad como sexualidad, empoderamiento femenino y salud mental; ya presumen la etiqueta de Coachelleros; y quizá lo más importante, desde su aparición la serie de Amazon, Transparent, Creevy se ha vuelto un ícono del feminismo moderno.

Los Petit Fellas

La agrupación colombiana liderada por Nicolás Barragán, desde su formación en 2011, no ha dejado de trabajar duro. En una escena donde las productoras han forzado la incursión de los artistas colombianos en el urbano latino, Los Petit Fellas han hecho respetar su estilo único difícil de clasificar ya que contiene elementos de rock mezclado con jazz, funk soul y otros ritmos sobre bases de hip-hop.  

“Hay personas que hacen reggeatón espectacular como Tego Calderón, entonces nosotros no vamos a llegar a hacer lo mismo, vamos a hacer lo propio y luego nos vamos a preocupar por ponerle nombre”. Una declaración refrescante en una época de snobismo fácil.

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Jenny Lewis

Otrora vocalista de Rilo Kiley, una de las joyas ocultas del garaje rock de principios del siglo XXI; Jenny Lewis pico piedra para hacerse de un nombre propio tras dejar las cuidadas y melancólicas líricas de su grupo, en beneficio de una carrera solita que coquetea con el pop y el folk más alegres.

Los dos últimos discos de Lewis, The Voyager y On The Line, la afianzaron en el gusto de la crítica y el público, quienes han aplaudido la estética de diva country que maneja en escena y videoclips; una Dolly Parton para millenials y zellenials, se podría decir.

Tras pisar tierra azteca el año pasado en el Corona Capital CDMX, viene con más fuerza a la Perla Tapatía con el estreno del ya mencionado The Voyager.

Kakkmaddafakka

La sensación indie de Noruega, con un nombre que haría sentir orgulloso a Mr. Mxyzptlk, es otra de la imperdibles del Coordenada porque además de clásicos como Restless y Forever Alone, vienen con su más reciente material: Diplomacy.

Los nórdicos vendrán llenos de energía ya que dos de sus presentaciones más memorables ocurrieron en suelo mexicano;  en el Vive Latino XV y en Mansión Magnolia de Guadalajara, ambas en 2014. El público mexicano agradeció la apuesta por sus escenarios y en respuesta se ha vuelto el país donde más suenan Kakammd… esos vatos.

María Barracuda

Infravalorada como solista y como parte de JotDog, la oriunda de Cd. Juárez, ha hecho cosas impensable para una artista mexicana: no ha cedido al pop más soso que suena en Televisa, no se “ha renovado” con la imagen de chica rockabilly que habla de fusión genérica de sonidos, y se ha plantado como rockstar inteligente y versátil en lugar de ser la “florecita rockera”.

Ya que citamos la popular canción de Los Aterciopelados, el paso del tiempo hace cada vez más evidente el parecido entre Barracuda y Andrea Echeverrí, dos mujeres que no han cedido su peculiar estilo, que han enamorado por un carisma militante y que han sido reconocidas como mujeres notables en el rock latino, si dudan de esto, solo revisen las colaboración de María en Rock en tu Idioma Sinfónico Vol. II. La Barracuda ha abrazado de vuelta su alter ego y promete seguir con el impulso de este año para largo.

The Guadaloops

La tradición del rap mexicano estuvo dormida varios años en beneficio de MCs que se desarrollaron más como los españoles; sin embargo, varios exponentes en los años recientes han puesto de vuelta al género como parte destacada de los festivales de música.

La clave es un sonido bailable y una letra compleja pero que a la vez permite identificación en diversos escuchas. Esto es destacable, ya que si pensamos en el HIP-HOP global cada vez el género trata menos de la imagen gansteril y más de la identidad popular (Lo sentimos Babo, no nos des en la madre).

The Neighbourhood

Saca tu mejor oufit normcore, llama a tu fuckbuddie (¿tienes pareja? Termínala y lígate una fuckgirl o un fuckboy en el Coordenada)) y llévala a The NBHD para darle un señor faje.

La monocromática banda californiana vuelve a tierra azteca tras visitar el otoño pasado el Corona Capital. 2018 fue un año especialmente productivo para el conjunto de indie pop-rock que lanzó dos discos, dos EPs, varios sencillos y un videoclip con la leyenda viviente del cine… Tommy Wiseau (The Room), ¿les parece poco? Es probable que el mismo periodo de tiempo muchos de los seguidores de The NBHD no hayan superado a sus exs.

Yeasayer

Este proyecto formado en Brooklyn trae el ritmo a un line-up que pese a su nivel se antoja poco bailable (no solo de Caballo Dorado vive el Hombre). Ya algo creciditos con 13 años de carrera, han desputado recientemente debido a la nostalgia que hay de sonidos de los 80 como el New Wave y el Power Pop. Entre sus influencias mencionan a Siouxsie and the Banshees, Talk Talk y Dead Can Dance.

Su disco más reciente, lanzado este año,  Erotic Reruns, rompe con su psicodelia más inclinada a lo progresivo y en cambio suena más glam y, tal como indica su nombre, está cargada de un de un soul lleno de erotismo.

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The Drums

Un apresurado relevo tras la inesperada cancelación de The Kooks por problemas de salud de su vocalista. Su reciente inclusión en el line-up es la principal razón para agregarlos a esta lista, ya que entre los mencionados, los neoyorkinos son los que cuentan con mayor éxito comercial y crítico.

Lo lamentable es que quizá no haya una revisión apropiada a su discografía debido a cuestiones de tiempo, sobretodo porque este año estrenaron Brutalism. La buena noticia es que este último álbum es el mejor de la banda y que da señal de cómo han perfeccionado su sonido surf rock.

Caballo Dorado

No sean payasos de rodeo, cómo creen.

Francisco el Hombre

Un ensamble de mexico-brasileños es de las propuestas con más identidad latina. Su música que mezcla folk sudamericano o gaucho y rock, tiene una lírica en portuñol que da testimonio del encuentro cultural.

La dualidad de la banda es marcada en su disco de 2019, Rasgacabeza, que tiene momentos de post punk rápidos y el ya mencionado folclor campero. En gustos se rompen géneros pero los segundos son mejor logrados.  

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Los Petit Fellas, verdaderos melómanos

La melomanía no va de la mano de la música, la melomanía no va de la mano de los escuchas, la melomanía muchas veces no va de la mano de los músicos; todo eso es un mito que se dice para que cualquiera pueda hacerse el interesante, de la misma manera que escribir a uno no lo vuelve lector, ni asistir a las salas de cine cinéfilo. Artistas verdaderamente melómanos en la escena son pocos, aquellos que ven interconexión y posibilidades en todos los géneros musicales, que sin empacho admiten escuchar ritmos estigmatizados, y a la vez son críticos de lo que suena.

Dentro de esa clase de artistas esta la agrupación colombiana Los Petit Fellas, proyecto en un principio solista de Nicolás Barragán formado en 2006 con el nombre Pet Fella y que usaría el plural a partir de que se nutriera del sonido de Sebastian Panesso  (Guitarrista), Adrián Hidalgo (Saxofonista), Nicolás Garzón (Bajista), Andrés Gómez (Teclista) y Cesar Henao  (Baterista). El grupo toma como base beats de hip-hop y sobre ellos hace su fusión única de funk, soul, rock y jazz. Desde su formación, cuentan ya con cuatro discos de estudio y uno live.

Hace unas semanas tuve la oportunidad de hablar por teléfono con Nicolás que en ese momento se encontraba grabando en Los Ángeles. Nicolás que es un sujeto de ideas claras y directas, hizo fluir una entrevista que por errores míos pudo salir tan parca como un pedido de pizza.  Mi excusa es una investigación documental pobre (no así la sonora que fue una semana de tener un buen playlist sonando todo el tiempo). Al revisar artículos de prensa sobre el grupo me encontré con varias descripciones más cercanas a J Balvin y Maluma (de quienes hablamos de paso) que Los Petit Fellas.

“Pues no, la verdad no nos definimos como urbano” Esa fue la respuesta funesta a mi primera pregunta. Antes de continuar este artículo, les enlistaré tres situaciones comunicativas que me tensan como corredor de la muerte: 1) Charla de cena navideña 2) Explicarle a mi jefe por qué llegué media hora tarde 3) Entrevistas telefónicas. No obstante, en lugar de recurrir a un silencio incomodo, Nicolás expande su punto y arregla mi metida de pata: “Mezclamos muchas cosas, funk, soul, jazz, un poco rock, no le damos una etiqueta, si lo consideramos dentro de un género, pues es alternativo, nos gusta mucha música diversa y cada uno aporta lo que escucha (sic)”.

Sobre la cuestión de los artistas urbanos discutimos un poco más y sorprendentemente Nicolás no tiene empacho en hablar de manera sincera al respecto: “me gusta el rock, me gustan los ritmos latinos, y también me gusta bailar un reggaetón, ¿por qué no hago reggeatón como todos allá (Colombia)? Muy sencillo, ya todos lo hacen y algunos lo hacen de manera excepcional, no voy a meterme a ese asunto, cuando hay personas como Tego Calderón que lo hacen increíble”.

Ya inmersos en la cuestión de la representación latina en la escena musical, el cantante agregó lo siguiente: “Que suene música latina de cualquier tipo es bueno para los músicos de la región en general, porque así descubres música nueva, te agarras a un artista de urbano y te preguntas que otra música hay en ese país y a lo mejor encuentras otro sujeto que te llama aunque interprete otro tipo de música”.

De la misma manera con que reconoce gustos musicales ajenos a su sonido, Nicolás es crítico de actitudes a su manera de trabajar, tal y como me demostró cuando entre la parte de la sobremesa de la llamada telefónica hablamos del escándalo del #SinReggaetónNoHayGrammy. “Esto no se trata de géneros musicales, no se trata de reggaetón o cualquier otra cosa, esto va de que no están hablando de ellos (J Balvin –compatriota de Nicolás-, Bad Bunny y Daddy Yankee)”. Cierra su comentario con una afirmación que podría funcionar como mandamiento para cualquier músico: “Si te pones a hacer y decir esas tonterías, no estás trabajando; sí estás dedicado a tu música y a tocar y escribir no te queda tiempo para eso, que para mí, es un berrinche”.

Los Petit Fellas se presentarán el próximo viernes 18 de octubre en el marco del Festival Tecate Coordenada en el Estadio Akron. Los boletos se encuentran disponibles en el sistema de Ticketmaster.

Novedades Tecate Coordenada: horarios y The Drums

A menos de un mes del principal festival de otoño de Guadalajara, tal y como prometieron los organizadores en la pasada rueda de prensa, ya tenemos los horarios oficiales de los escenarios.

Tanto el viernes como el sábado lucen una buena distribución de los actos y evitan que los principales exponentes del evento como artistas de renombre e internacionales choquen entre sí. Tal y como se comentó hace unas semanas, la idea es que dos de los cuatro escenarios musicales estén en activo al mismo tiempo.

He aquí los horarios:

🥁🥁 ¡Tenemos horarios, #TecateCoordenada! Toma nota, arma tu itinerario y disfruta al máximo del gran festival de Guadalajara. ¡Así se vivirá el viernes 18 de octubre! 😃😘

Posted by Tecate Coordenada on Tuesday, September 24, 2019

🥁🥁 ¡Tenemos horarios, #TecateCoordenada! Ya pueden reunirse para armar sus itinerarios y planear la fiesta. ¡Así estará el sábado 19 de octubre! 😃😘

Posted by Tecate Coordenada on Tuesday, September 24, 2019

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The Drums entra de relevo

FACEBOOK / @wearethedrums

Tras anunciarse la semana pasada que The Kooks era baja debido a problemas de salud de Luke Pritchard, la organización del festival trae un sustituto a la altura del atractivo de los británicos.

The Drums vuelve a tierra azteca ya posicionadas como una de las mejores bandas de la escena alternativa. La banda estadounidense, con cinco álbumes de estudio en su haber, llega con su material más reciente: Brutalism, que preserva la tradición del grupo de mezclar la emoción del surf rock con su estilo rock normcore.

Estas noticias se suman a otros puntos destacables como el servicio de transporte Ticket2Ride, el cual pondrá a disposición de los asistentes autobuses que saldrán de Plaza Patria, Plaza del Sol, Gran Plaza y Palomar; El mapa del evento también disponible; el sistema de pago cashless y el lanzamiento de la aplicación oficial del evento para iOS y Android.

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Daniel Johnston y su fanzine sonoro

Si hicieran una lista de 1000 items, clichés, iconos, símbolos y personajes de la cultura indie, sin mayor problema podrían relacionar la mitad de ellos a la figura de Daniel Johnston. El cantautor y productor norteamericano, recientemente fallecido; no solo creó una discografía bella por derecho propio, sino que su estilo y personalidad generarían alrededor de él un culto. Para muchos es un santo debido a su pasión por crear y expresarse más allá de medios de producción y recepción. Para otros, fue un demonio con una figura problemática y conductas que, de manera errónea, se han relacionado como inherentes al arquetipo del artista.

Para acercarse al hito de Daniel Johnston y su obra hay que hacerlo con precaución, la necesaria solo para consumir su música y arte gráfico, que finalmente es lo que sí le debe la cultura pop. La imagen de fuckboy y/o fuckgirl, el nihilismo barato, la explotación del meme hasta que pierde la gracia y el normcore quemando hasta rayar en la fodonguez son elementos propios de Johnston que lamentablemente se confundieron como parte de su genialidad. Es difícil saber si el cantautor se trató de un Werther tardío o un Bojack Horseman prematuro, lo cierto es que, como estos personajes ficticios fue erróneamente imitado en su estilo de vida poco sano, cuando solo debía ser atendido por su mensaje.

            Un joven Johnston, inspirado por los Beatles, los comics, superhéroes y el pop, empezaría a componer a mediados de los 70. Muchas de esas grabaciones se harían en un equipo casero barato y simplemente las entregaría a amigos y conocidos, tal y como si fueran fanzines. Estas cintas tendrían por único arte de portada viñetas escuetas pero con temas sociales y filosóficos hechas por el propio Johnston. En ese tiempo también surgirían aspectos oscuros de la vida del músico como su fijación con la religión, el tratamiento tóxico de un amor no correspondido y caprichos ridículos en torno a marcas que pasarían más una travesura que por un simbolismo, como su obsesión por el Mountain Dew.

              Las cintas grabadas en formatos de baja calidad no solo lo volverían uno de los padres de la corriente Lo-Fi, sino que también darían fuertes indicios de su personalidad errática y desapego a las aspiraciones opulencia o lujo.

El disco más celebre de Johnston. ESPECIAL

            Johnston poco a poco se haría de un nombre en la escena de Austin, Texas, para suerte suya, una de las mecas de la música independiente de Estados Unidos. Una invitación para participar en South by Southwest en 1990 lo saca de casa de sus padres y le da proyección internacional. Sus principales cintas: Hi, How are you, Don’t be scared, It’s Spooky y More Songs of Pain, atraerían la atención de músicos de post punk que iban de salida, de grunge en su apogeo y de indie rock que apenas comenzaban a trabajar en sus demos.

            Uno de los momentos cúspide de su reconocimiento fue cuando Kurt Cobain empezó a salir a escena con la icónica imagen de la portada de Hi, How Are You. Al reconocimiento del líder de Nirvana se sumarían el de David Bowie, Sonic Youth, Eddie Vedder, Beck, The Flaming Lips, Bright Eyes, Matt Groening y TV on The Radio, entre otros.

            A pesar del gran éxito que tiene entre el público y la crítica; su personalidad, salud mental frágil y obsesiones se conjugan para evitar que Daniel Johnston dé el salto al siguiente nivel. Infamemente celebre es el episodio en el que evita firmar en el mismo sello discográfico que Metallica, Elektra Records, debido a su fanatismo religioso in extremis que no solo lo lleva acusar a la banda de ser servidores de Satán, sino de intentar matarlo. Un documental de 2005 llamado The Devil and Daniel Johnston, exploraría esta fijación con la espiritualidad y el diablo como la expresión del transtorno bipolar que padecia el cantautor. Este filme sería galardonado en el Festival de Cine de Sundance con el Premio a Dirección Documental.

A partir de ese despegue en los 90, la figura y sonido de Daniel Johnston resurgiría con cada alternancia entre el pop suntuoso y la música alternativa. Con la decadencia del  grunge en los 2000 en beneficio del pop adolescente y el nu metal lleno de mamarrachadas, el sonido Lo-Fi tendría que dormitar hasta un nuevo llamado a la acción. El normcore y corrientes efímeras como el vaporwave y el sythwave traerían de vuelta el interés por el Lo-Fi y por Johnston. Este interés renovado daría como resultado tres discos más incluyendo una grabación en vivo en la Rochester Opera Houseen 2013.

A pesar del gran valor de las grabaciones de Johnston y su innegable influencia en la música y las artes gráficas, los replanteamientos sobre salud mental y figuras malditas en el arte y cultura pop, prácticamente silencian el último lustro de vida del cantautor a excepción de una modesta gira de retiro y una película biográfica producida por Lana del Rey y Mac Miller, Hi How Are You, Daniel Johnston. La muerte del rapero como consecuencia de su depresión no ayudarían a quitar el estigma sobre la figura de Johnston y su influencia.

En septiembre de 2019, moriría por problemas cardiacos. Paso sus últimos años en una casa anexa a la de sus padres. Su obra se ha disparado en reproducciones en plataformas de streaming. Tras darse a conocer su muerte, personalidades como Judd Apatow, Elija Wood, Beck y The Frames han expresado su pesar y reconocimiento.

Un hito de la música independiente, aclamado por su sonido hasta el punto de volverse una figura de culto. El chico que nunca salió de casa de sus padres se decayó en la figura del genio trastornado. La figura noventera con menor expectativa de vida alcanzó los 58 años, murió de causas naturales y para bien o para mal su vida es la historia de un artista.

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