8 Tracks de: Pa’l Norte 2020

En las últimas semanas el Estado de Nuevo León ha dejado en claro que, para bien o para mal, no le importa el qué dirán (la mayoría para mal, en serio, ya relajense, por favor); con el anuncio de su festival insignia han dejado en claro esto.

Tras revelar su próximo line-up, el Tecate Pa´l Norte ha desencadena una serie de reacciones encontradas. A primera vista, luce como un evento que tiene de todo para todos: para ti, para tu compa hipster, para tu tía solterona, para tu tío rockero que escucha Rock en tu Idioma, para tu prima que quiere meter alcohol a escondidas a su graduación de secu, para tu enana con daddy issues que perrea reggaeton del viejito, para tu compa que publica memes de suicidio etc. A pesar de que al público general la selección de artistas de le pueda parecer chocante, lo cierto es que los organizadores han acertado a su público clave: norteños (¡duh!).

El Norte del país tiene una tradición sonora ecléctica, no solo con festivales como el Machaca y el Pa’l Norte, sino con sus propios exponentes musicales que no temen hacer mezcolanza de todo su bagaje cultural. Esta variedad sonora nos ha traído a artistas reconocidos como: Celso Piña, Kinky, Plastilina Mosh, Control Machete, Julieta Venegas y El Gran Silencio, solo por mencionar a algunos.

Por ello dedicamos, como ya es tradición, nuestras ideas rápidas, poco reflexivas y menos cautelosas, pero muy sinceras, previas al evento.

Perrea, huerco, perrea

Primero hablemos del elefante en la habitación: Daddy Yankee. Tratemos de abordar el tema sin prejuicios de señor panista, ni las apologías académicas que necesitan hacer los estudiantes de Ciencias Sociales para justificar que le gusta perrear los viernes. El reggeaton ha evolucionado y como cualquier rechazado, a fuerza de recibir ataques, se ha ganado la simpatía de varias personas. En cierta manera se desarrollado un acuerdo no verbal: “si el reggeaton es menos misógino, nosotros como escuchas seremos menos clasistas”, esto meramente social y nada tiene que ver con cuestiones de calidad.

Ya sea por ironía, por nostalgia (esta va a lugares oscuros, sino piensa en tu ex), o por verdadero gusto, es probable que el escenario donde se presente Daddy Yankee sea uno de los más abarrotados, y quizá más importante marque un antes y un después en el esquema de los festivales de música. Otro día se podrán discutir cuestiones como su berrinche egomaniaco sobre los Grammys Latinos o la pasión que sienten los reggaetoneros por los cliché, pero hoy por hoy el puertorriqueño es parte del Line-up.

Tame Impala llega crecidito como siempre

En los despliegues de artistas en cada cartel de cada festival, hay dos cosas invariables: nunca está Pearl Jam a pesar de que se “filtró” su participación, y si aparece el nombre de Tame Impala es con la fuente más grande. La razón para que la banda australiana se haya vuelto la exportación musical más importante de su país, es simplemente el trabajo constante y sonante de Kevin Parker y compañia.

La agrupación llegará de estreno a la Sultana del Norte, ya que además del lanzamiento del sencillo It Might Be Time, podemos esperar que ya esté listo su cuarto álbum de Estudio, The Slow Rush. Si es fiel al resto del trabajo de Tame Impala podemos esperar pop psicodélico con un lírica melancólica de ese que han vuelto a tantos de sus temas gusanos auditivos.

“El Potrillo” va a estar en tu festival de música rock sin tantita pena

El periodismo se debe a la verdad, por ello he de confesar que no sé nada de Alejandro Fernández que no sabría un mexa de casi 30 años que ha formado parte de la sociedad de manera más o menos regular y con sentido del oído funcional; partiendo de esto, enlistare las cosas que sé de “El Potrillo”:

  • Su papá es Vicente Fernández que es un chido y ranchero como los de antes, eso implica que él es carismático a más no poder pero también que dice barrabasadas como que los hígados tienen memoria gay. Básicamente es tu abuelito.
  • Alejandro también canta regional pero a veces le falta rancho al chavo y le da por el pop.
  • Interpretó a Zapata en una mala película mexicana que tengo que ver con monchis y una selección de amigos muy graciosos.
  • Si te lo encuentras pedo en el antro te puedes tomar una foto con él y no se agüita.
  • Su hijo Alex Fernández también canta ranchero y es la prueba de que los Fernández con cada generación se ven menos charros.

Ahora estimados prosigamos a hacer la exhaustiva búsqueda en Wikipedia juntos. Además de menciones especiales en Billboard y Vevo, Alejo tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, ha sido reconocido por su apoyo a la comunidad LGBT+ (guárdate tu chiste de señor) y Monterrey tendrá el placer de disfrutar de su presentación más relevante desde Viña del Mar, chingate esa, Pepe Aguilar.

The Strokes, las “viejitas pero bonitas” de nuestra generación

Los ingleses además de ser cabezas de serie en el Corona Capital 2019, vuelven pocos mesesdespués a suelo azteca para también comandar el evento regio. Julian Casablancas y no llegan de estreno a ninguno de los festivales, como ya sabemos, a la manera interpolera, les basta vivir de viejas glorias; sin embargo, la energía sin mermar y experiencia que han ganado con los años, los hacen un digno portador del título de headliner.

No esperes sorpresas, según Setlist.fm, la agrupación no se ha destacado en este tour por covers o invitaciones sorpresa al escenario. En cambio aquí el gancho es tu nostalgia y saber que no faltará ninguna de tus favoritas en la playlist, además ¿quién necesita un capricho creativo de Casablancas o Hammond Jr. cuando puede escuchar por millonésima vez You Only Live Once, Reptilia, The Last Night o Hard to Explain?

Iggy Azalea is still a little fancy

La reflexión de Celso Piña (q.e.pd.) sobre “Los caminos de la vida” no se ve más fuerte con ningún artista del cartel como con Iggy Azalea, si un día me hubieran dicho que la australiana iba a pisar el mismo escenario que El Tri de Alex Lora, lo habría tomado por un meme. Eso pudo pasar en 2014 cuando The New Classic salió a la venta y sonaba ad nauseam Fancy. En ese entonces la estrella hip hop parecía ad hoc con los MTV awards y Los Teen Choice Awards. Todo parecía apuntar que a futuro fuera ella y no Ariana Grande u otra diva la llegara a la cabeza de Coachella.

Cinco años después, un nuevo álbum de estudio, y de vuelta a Monterrey, se presenta a una artista más madura y que se toma menos en serio a sí misma o a los detractores (busquen su disfraz de White Chicks o su respuesta ingeniosa al pseudogangster mal agradecido de T.I.). Los números de In my Defense están lejos de la promesa de 2014 pero están más cerca del sueño de una chica nerda de secundaria que quería ser la versión femenina de Eminem.

Ed Maverick… ash, este huerco

En 2016 se viralizaba la música de un joven norteño que traía un sonido cantinero con influencias de blues a las generaciones millenial y Z. Este chico con cabello alborotado, camisa vaquera que parecía sacada de Napoleon Dynamite y una apariencia de chico de barrio ejidal, generó empatía entre congéneres que no habían tenido la suerte de contar con música desgarradora para el mal de amores como si tuvieron sus viejos. Después ocurrió el sismo de 2017 y este chamaco pendejo posteó un tweet y arruinó su carrera.

Por supuesto hablaba de Juan Cirerol, ¿no creerían que de Ed Maverick? Ambos artistas van de la mano, el primero hizo ver a los promotores y disqueras una oportunidad de negocio; el segundo apareció como un repuesto después de que Cirerol tirará su carrera por la borda. Maverick aunque abismalmente menos talentoso resultó menos polemista y políticamente incorrecto, algo que es una requisito hoy en día para vender a un artista. Aunque a futuro quizá evolucione musicalmente, lo más probable es que deje de ser el ñoño castroso que a huevo quiere tocar la guitarra en las fiestas y se desarrollé en clichés pop como: “vamos a experimentar con el género urbano y bla bla”. Lleva a tu prima o hermanita de prepa, si te piden el paro, o a tu sugar baby (es parte de tus responsabilidades, hombre); pero si puedes ahorratelo.

Calamaro y Babasónicos pa’ que no se caliente “la chaviza”

Seguro tu tío rockero que escucha rock rockero con su novia rockera y su camisa camisa negro-me-compraron-en-un-toquín-hace-veinte-años no está nada contento con este cartel tan colorido. La presencia rockera hispanoamericana de este año corre por cuenta de los argentinos de Andrés Calamaro y Babasónicos.

Ninguno está de estreno ni ha tenido relevancia este año pero la rotación de artistas en español marca que Café Tacvba, Zoé, Los Auténticos Decadentes, Cuca, Andrés Calamaro, Enrique Bunbury, El Gran Silencio y Babasónicos se turnen para los eventos nacionales. Después de un año prolífico para la mayoría de ellos es turno de los dos presentes en el line-up. Aunque parezca hate, no es así, es una preocupación genuina por qué sucederá cuando estos hombres ya no estén (como pensar en tus viejitos) porque no hay un relevo generacional a la vista y se siente feo.

También está El Tri que ahora se dedican a componer canciones basadas en hechos sociopolíticos como si fueran comunicados oficiales de Notimex.

El Boulevard de los sueños rotos

Si revisan con cuidado las letras pequeñas del cartel van a encontrar una selección de artistas con álbumes debut prometedores pero que ¿”se chingaron la rodilla”? y no se volvieron esos colosos de la cultura pop que esperábamos. Entre ellos destacan: MGMT, Foster The People, Kongos, Kinky, Enjambre, Hello Seahorse!, Insite, Disidente y otros.

Quizá repetir la formula de manera muy calcada o un guiño a cliches del pop, irónicamente, los alejaron de ese éxito que tienen los grupos con letras enormes en el mismo cartel. No hay falta de talento, de hecho algunos, como Kongos y Hello Seahorse!, presentaron material más maduro; sin embargo ninguno se volvio parte del soundtrack de años posteriores. En duras pero justas palabras de Marsellus Wallace en Pulp Fiction: ” You came close, but you never made it. And if you were gonna make it, you would have made it before now “.

El evento regio nos recuerda que los festivales son una fiesta, y como estas, solo tienen posibilidades de volverse memorables si se dejan atrás prejuicios y uno se entrega a la emoción que ofrece tanto una canción melancólica de Tame Impala, un jaleo de The Strokes, un perreo con reggaeton de los 2000, y carraspeo de cantina con música de los Fernández. La cita para festejar con los sombrerudos es el 20 y 21 de marzo de 2020 en el Parque Fundidora. Boletos en Ticketmaster.

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