Radar emergente: Agatha I, lo distinto en el pop

Este proyecto surge en Medellín, Colombia en 2013 de la mano de Viv Rodríguez y Camila Noreña, dos jóvenes que en ese momento trabajan en otras agrupaciones, las cuales dejaron debido a que no acababan de satisfacer su faceta creativa. “Camila y yo estábamos dentro de otros grupos musicales con los que también tratábamos de experimentar con sonidos, pero estos no se sentían propios, entonces nos juntamos y formamos Agatha I que ahora sí sentía como algo nuestro” dice en entrevista para este medio Rodríguez.

                Las palabras de Viv sobre lo particular del sonido de Agatha I no son dichas a la ligera ya que el dueto a pesar de no esconder su herencia latina e influencias colombianas, llega con un ritmo que es producto de una fusión poco usual en el pop bajo el Río Bravo: un trip-hop con avant garde, electro pop e indie.

Otro punto destacado del grupo es su compromiso con el aspecto lírico de su música, “No nos gustaría hacer música en la que las letras no importen, hay artistas que suenan bien pero no nos gusta lo que dicen”. Para ahondar más en este punto Viv explica cuál es el discurso particular de Agatha I: “Buscamos romper con estereotipos, sobre todo en los roles de género, nosotras tratamos de hablar de eso; por ejemplo, hay la idea de que los hombres no pueden llorar, no pueden sentir, y por otra parte, que las mujeres no pueden hacer muchas cosas y que hay temas sobre los que no pueden hablar (sic)”. Al pegar oído a la lírica que acompaña el pegadizo ritmo indie pop del dúo, uno puede notar esos mensajes –dichos de manera literal y metafórica- que son aplicables tanto a un público femenino como masculino. Esta cuestión es notable en una escena pop –haciendo especial énfasis en la latina- donde las canciones se producen y lanzan con targets demasiado cerrados: pop para adolescentes mujeres, pop para cuarentones, pop para mirreyes etc.

Los pasos por dar

La cuestión de género tiene una gran relevancia para las artistas. Ellas son conscientes que a pesar de los avances de las mujeres en la escena musical aún faltan muchos pasos por dar, y  si no hay nuevos avances, los que ya han sido dados acabaran por ser pies que se arrastran y pierden ritmo en la carrera musical: “Todavía falta mucho para lograr una equidad, claro ya se escuchan más voces femeninas y hay más ofertas para presentarse, pero muchas veces son en segundo término o en espacios que ellas crean para sí mismas porque no las reciben en los escenarios tradicionales”.

Tras casi seis años de carrera, Agatha I ha lanzado tres sencillos y un EP con seis temas denominado Laureado. Este 2019 salió de Medellín y está de gira internacional. Guadalajara les dará cobijo en el tradicional salón bar Segundo Piso.

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Radar emergente: Krimen, llevan el garage consigo

Para algunas agrupaciones el garaje es eterno, y no nos referimos a una cochera atascada de instrumentos musicales que de vez en cuando provocan la furia de algún vecino; sino a la actitud, ese gusto por tocar con más ganas que afino y con más energía que cuidado de la imagen.

                Surgidos ya hace  años en la Perla Tapatía, Krimen es un grupo de garaje rock que se toma muy en serio esta etiqueta. Con sonidos fuertes, improvisaciones continuas de las dos voces femeninas de la banda y una lírica que busca la empatía del escucha, la banda se ha mantenido en la escena local a base de trabajo duro e intenciones honestas.

“No tenemos un mensaje político como tal, eso algo que pensaba alguien que ya no está en la banda, pero no es que no nos interesen esas cosas, sino que nuestro mensaje se ve más a través de las actuaciones, de la energía que ponen las chicas al cantar”. Es una respuesta sorpresa que da en entrevista el baterista del grupo, Gustavo “Sirno” Jurado, la cual se contrapone a una descripción muy vieja del grupo en su página web –al cierre de edición actualizada-; sin embargo, esta respuesta engloba la esencia de ellos: demasiado ocupados en agendar tocadas como para comunicar una postura fuera de un escenario, lo que en cierta manera sería el ideal de un músico serio.

La agrupación ha pasado por cambios de alineación, pero sin duda alguna, la columna vertebral de esta es la fuerza y presencia escénica de los dos miembros femeninos del grupo: Karla Salazar, vocalista, y Nelli de Rueda, voz y guitarra. También hubo oportunidad de hablar con Karla quien al cuestionársele del papel de las mujeres en la escena sonora respondió lo siguiente: “Nelli y yo, tratamos de demostrar cuando estamos arriba en el escenario que las morras también podemos ponerle mucho entusiasmo y que no nos pasa nada por gritar y bailar”.  Ciertamente la actuación de las dos mujeres choca con arquetipos actuales de cantantes femeninas como la rockabilly girl o la doncella hipster. A riesgo de ofender por no tener un referente femenino que salte primero a la cabeza, se puede decir que las chicas trabajan en escena como los Foo Fighters.

¿Esa energía se puede grabar en un disco?

La primera vez que uno escucha los tres materiales de estudio (Los Lados B, El Sueño de Kay, y Krimen) del grupo se encuentra con la sorpresa de unos recopilatorios grabados al estilo lo-fi y muchos registros de actuaciones en vivo. Estos discos resultan adecuados si uno considera que el gran encanto de Krimen es su valor como showmen, ya que transmiten esa energía. Al hablar de esto Karla ríe y solo apunta: “Pues es nuestro fuerte, por eso tratamos de transmitir esa energía en el disco”. Por otra parte, “Sirno” expande la respuesta de paso de detalles del futuro de Krimen “Pero ya que queremos grabar bien nuestro próximo material, en un buen estudio, algo en lo que vamos a trabajar en estos meses, además de salir de gira a otras ciudades”.

Krimen nos muestra como es el garaje rock, un término medio de la música, no muy cocido ni preparado pero que debe así para no perder lo jugoso y lo crudo que todos realmente amamos del rock.

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General Paz y la Triple Frontera, alianza musical de tres naciones

Entre las propuestas musicales latinoamericanas el cliché de las bandas de fusión está bien extendido, sin embargo, estás mezclas supuestamente únicas suelen pasar desapercibidas por la falta de trasfondo cultural y/o conocimiento profundo de los géneros  que buscan combinar. Dicho de otra manera, estos grupos son individuos de un solo país con un gusto musical variado… como cualquiera. En General Paz y la Triple Frontera se rompe con este paradigma al trabajar desde un verdadero choque cultural. Tal y como dice lo dice su nombre, músicos de tres países (Argentina, Brasil y Uruguay) se congregan para darnos una verdadera fusión sonora.

                En enlace telefónico su líder, fundador y vocalista, Anel Paz, nos explica a detalle el enfoque de este proyecto sudamericano en crecimiento, cuyo origen se remonta a 2008 y que ya presume de varias presentaciones internacionales y un par de álbumes de estudio.

                “Yo estaba produciendo por aquel entonces (2008), tenía rato tocando esporádicamente ya que mi grupo anterior, Los Violadores, se había separado hace cuatro años. Yo quería hacer algo distinto ya que además del rock y el funk que me gusta quería mezclar ritmos latinos […] Por entonces yo había colaborado ya con músicos además de Argentina, de Uruguay y Brasil”.

                Más allá de la reunión de músicos de distintas nacionales el conjunto encabezado por Paz, tiene en claro sus referentes y que los hace diferentes a otras propuestas con la misma consigna: “A nosotros nos gustan artistas con Earth, Wind and Fire, Led Zeppelin y Prince; más allá del sonido nos gusta como ellos tenían una complejidad en sus canciones, nosotros al mezclar buscamos es mis complejidad” Además hace énfasis en la riqueza cultural de Latinoamérica: “Nosotros tratamos de mezclar música uruguaya, paraguaya, brasileña y ritmos africanos, la que escuchamos y nos gusta […] Cuando tocamos en festivales escuchamos a otros artistas y descubrimos más sonidos. Y creo que si han un auge en las bandas con este concepto es por la riqueza de musical latina”.

                Con historial de presentaciones entre las que destacan participaciones en SXSW en Austin, Vive Latino, Expomusic de Brasil, El Quilmes Rock de Argentina y El Festival de la Cerveza en Guadalajara, además de las presentaciones por venir, el grupo no ha dejado de trabajar, no solo en escenarios, sino también en el estudio. “Vamos estrenar nuestro tercer disco este mes, ya han salido algunos sencillos, de hecho vamos a estrenar uno en el Festival de la Cerveza, además de filmar un clip aquí (Guadalajara). También el próximo año seguimos con las presentaciones y por primera vez viajamos  Europa (sic)”.

                General Paz y la Triple Frontera prometen, más allá de la definición de género musical, por su trabajo duro y aprendizaje musical constante, que son sin duda, la clave de su ascenso meteórico en la escena alternativa Latinoamérica.

Radar emergente: Dama Vicke, letras que expresan algo

Soy tan bestia que la primera que puse mis manos en el volante de un auto estrellé este contra un camión. Nunca aprendí a manejar ¿A qué viene mi inutilidad como conductor? Es lo único que tengo en común con Dama Vicke y la manera con la que consigo su atención, “Me da horror pensar en manejar además con el carácter que tengo no soy la persona más indicada para estar tras un volante, me volvería loca” me cuenta cuando acordamos una entrevista.


“Trato que en la música haya contenido, que mis letras digan algo que complemente la parte musical, si no, solo suenas bien y nadie te escucha realmente”

Puede que sea la única razón que tenga para conversar con tipos como yo. También sé que es la única similitud que tenemos porque esta es Dama Vicke: una multiinstrumentalista y cantautora ampliamente reconocida por la calidad de sus letras. El Miami New Times la consideró la mejor compositora de Miami en 2018, los American Tracks Music Award la nominarían por el mismo motivo y le darían el premio a mejor artista independiente en el mismo año. Ha sido parte de la selección de FIMPRO, también en 2018.

“Trato que en la música haya contenido, que mis letras digan algo que complemente la parte musical, si no, solo suenas bien y nadie te escucha realmente”. Ella me expone a sus referentes y entre ellos destacan muchos nombres con letras de peso: David Bowie, Pink Floyd, Can, Lila Downs, Blonde Redhead, Chavela Vargas y Rita Guerrero por mencionar a algunos.

Su música es un rock alternativo que toma las mejores partes del rockabilly y jazz de los 50 y 60. A diferencia de muchas cantantes latinas cuya descripción encaja en esto, Vicke no cae en clichés como la canción melosa con sonido dixieland ni en hacer temas de desamor con falsetes de mal logrados. Sobre ese carácter duro del que hablaba al principio podemos encontrar pista en sus temas, son letras para decir cosas personales no para enamorar a buscadores de “florecitas rockeras”.

La cantautora menciona su afición por el cine de horror. Ella misma podría pasar en una foto a blanco y negro por una actriz de películas serie B como las de Ed Wood (les juro que es un cumplido); incluso temas como Soft Soap y You’re Not a Ghost, rememoran los soundtracks de esta clase de cine al hacer uso de sonidos de fondo chirriantes y lúgubres.

Contacto cultural

Dama Vicke se presentó en Fimpro este año. FOTOGRAFÍA: Roberto César Mora

La cantante de ascendencia alemana nacida en México y radicada en Estados Unidos desde pequeña, sabe lo que es el choque cultural, “Es algo necesario ver lo que otros hacen, escucharlos, aprender de ellos, no encajonarte en tu mundo” comenta cuando le pregunto sobre intercambio de géneros y países en eventos como FIMPRO. Su talento la ha llevado a actuar en Colombia, Estados Unidos, Cuba y México.

Dama Vicke terminó su tour este año y planea terminar un álbum debut en forma (solo ha publicado EPs) este año, ¿qué seguirá para ella? Probablemente tomar un curso de manejo, entonces seremos de especies totalmente distintas; por supuesto, ella una superior.