Más allá de headliners: Festival Adverso.

Estamos a nada de la primera edición del Festival Adverso. La propuesta de ACK Promotes busca salir del molde de los eventos con patrocinio cervecero y, por ello, desde su arranque quieren hacer una declaración de principios con una alineación sólida de artistas.

Aunque Metronomy, Battles, Motorama y Light Asylum son razones de peso para adquirir las entradas, desde temprano hay actos que no te debes perder.  Agrega sonidos a tu playlist y sácale jugo al debut de Festival Adverso con: 

The Polar Dream

Una de las principales agrupaciones de la escena tapatía tendrá la tarea de mantener el ritmo a media tarde en Terraza Vallarta. The Polar Dream presume una carrera de diez años, en los cuales se ha codeado con artistas de renombre como Circles, Austin TV y This Will Destroy You.

Los tapatíos se han destacado por un sonido melancólico que combina psicodelia y ruido con la armonía del pop de cámara. Si tienes la costumbre de ver películas de fantasía mientras te truenas ajos, TPD te sonará familiar solo que sin, tú sabes, los ajos.

Entre su discografía, destacan los dos primeros álbumes: Kiev, el cual es como la banda sonora de los momentos felices de las películas de A24 (10 % del tiempo en pantalla), y Follow Me to the Forest, que es como la banda sonora de los momentos amargos y sofocantes de las películas de A24 (90 % del tiempo). Ambas obras conducen las emociones del escucha de manera pausada y metódica, como si se tratara de un guía en la psique de uno mismo.

Su último disco, Viva México, podría espantar por el título nacionalista que recuerda a los “homenajes” a la música regional que hacen covers a canciones que no necesitaban que uno llegara de rockerito a meterles mano; sin embargo, el álbum a pesar de no ser tan uniforme en concepto y evocador como sus antecesores, también es un muestra de pop de cámara notable.

Agendados a las 5:00 p. m., The Polar Dream es lo que necesitas para recordar a medio festival que estás ahí para relajarte y solo preocuparte de disfrutar la música… con o sin ajos, eso lo dejo a criterio.

Birdhaus

Ser el que abre un festival de música es como ser el portero en la cascarita de futbol en el patio del colegio, no es que seas malo, pero es un hecho que esa tarde no eres la estrella y ni quien dará de qué hablar posiblemente. ¿No se suponía que este era un artículo para hablar bien de las bandas menores del line-up? ¿El mejor símil que se puede hacer de Birdhaus es con el gordito del patio de recreo?

Hasta ahora he sido injusto con Birdhaus, después de todo, los tapatíos han trabajado sin descanso desde hace tres años desde la difícil trinchera del trip-hop (uno no puede jugarle al triphopero sin esperar quemarse con el sol de la tarde al menos en sus primeros festivales). El esfuerzo de ellos ha encontrado su recompensa, no solo en un sequito creciente de seguidores, sino en haber compartido escenario con renombrados artistas del pop más oscuro como Tricky, Khruangbin, Lite, Fenster, The Holydrug Couple y Peter Murphy (el mismo señor de Bauhaus, y lo sé, yo también estoy a un volado de decidir si Birdhaus es un gran nombre o uno muy fácil).

Es recomendable darse un vuelta por su único disco de estudio, Birdhaus vol.1, y su sencillo, Quasar; en ellos encontrarán razones para madrugar el sábado en Adverso.

Leer también: Videos de la semana al estilo Adverso

Blackwater Holylight

Adverso todavía no ha comenzado y ya cometió su primer pecado: no tener una presencia femenina más fuerte (Sin hacer menos a Descartes a Kant, que se ha mantenido por años picando piedra en la escena, y a Metronomy, quienes no serían lo mismo sin Anna Prior marcando el ritmo). Esto no es poca cosa considerando que la mejor música en todos los géneros hoy en día es hecha por mujeres; además, las agrupaciones masculinas han hecho que los festivales en México parezcan repetitivos (¡¿cuándo se convirtieron The Strokes en Zoé?!). 

Blackwater Holylight llegan con la misión de demostrar que ya no hay “florecitas rockeras”, sino cactus que desgarran cuerdas y revientan percusiones con igual o mayor calidad que sus contrapartes masculinas y se imponen pese a las adversidades. 

En una escena que cada vez luce más taimada, como la del rock, el sonido de ellas tiene más que suficiente para callar a detractores y animar hasta el más recalcitrante de los tíos rockeros a deconstruirse y meterle estrógeno a su playlist. 

Helado Negro

No todas las noticias que involucran a un Florida man tienen que ver con cocodrilos, crímenes peculiares y viejitos jubilados. El año pasado, Roberto Carlos Lange, mejor conocido como Helado Negro, volvió a estar en boca de todos gracias a su sexto álbum de estudio, This Is How You Smile, el cual sumó excelentes mezclas de folk, pop y ritmos latinos a una colección de por sí rica que ha trabajado desde su debut en 2009 con Awe Owe.

El resurgimiento del sonido lo-fi volvió a poner en el radar de los melómanos las mezclas de Helado Negro, la cuales podemos tomar como una escuela de sobre cómo combinar sonidos latinos, jazz, folk y electrónica sin caer en clichés.

Quienes gusten de la Damon Albarn (en faceta de solista), TV on the Radio, Devendra Banhart, Destroyer y, el sacrosanto padre del lo-fi, Daniel Johnston, llegarán a buen puerto con temas como Love Song, País Nublado y Please Won’t Please, entre otros.

LEER TAMBIÉN: Adverso: encuentro de géneros alternativos

Hide

Esta agrupación fue la incorporación tardía al festival y una muestra de buena voluntad y ganas de afianzar el proyecto por parte de los organizadores; más importante aun, Hide es el argumento agresivo en contra de cualquiera que dude del enfoque alternativo de Adverso.

La tarde del sábado tendrá en escena a Hide cerrando el Escenario ACK, un dueto de industrial de Chicago con una propuesta visual ad hoc con un sonido áspero. Al igual que artistas como Nine Inch Nails y Marilyn Manson (fueron teloneros de este último), ellos aprovechan los silencios y la baja de ritmo en sus composiciones para que destacar la fuerza de sus sonidos. Hell is Here, del año pasado, fue el epítome de su momento de mayor producción e inspiración creativa.

Bonus:

Anatomy, un proyecto de synth rock e industrial de Nueva York, el cual no debe confudirse con el grupo australiano de black metal del mismo nombre, a pesar de compartir el mismo desdén molesto por las redes sociales en pleno 2020, el gusto por las imágenes gore tipo periódico Metro y nombres ingoogleables. Si les va bien el próximo sábado, planean contratar un community manager (supongo).

LEER TAMBIÉN: Horarios de los escenarios del Festival Adverso

FIMPRO abre convocatorias para los showcase de su próxima edición

La Feria Internacional de la Música para Profesionales (FIMPRO) ha lanzado su convocatoria para seleccionar a los artistas que serán parte de su muestra sonora en el mes de mayo del próximo año. Como cada año, los organizadores esperan reunir cientos de propuestas de todo el continente para que formen parte de uno de los eventos más importantes de la industria sonora latina.

La FIMPRO desde sus orígenes en 2015 ha congregado a miles de entusiastas de la música de todas las áreas: músicos, periodistas, técnicos, promotores, agentes, sellos discográficos, conferencistas, locutores, y muchos más. Todos los asistentes tienen la oportunidad de estrechar lazos en speed meetings, aprender en conferencias, y descubrir la actualidad de la escena musical en los showcases.

FIMPRO significa para muchos músicos alcanzar el siguiente nivel en el duro camino al éxito, ya que además de la proyección internacional al alcance de todos, hace ver a estos como se tiene que manejar una carrera de manera profesional.

Detalles de la convocatoria

Apertura: 21 de octubre de 2019
Cierre: 16 de diciembre de 2019

Inscripciones en: https://www.fimguadalajara.mx/

¿Quiénes puede participar?
Propuestas musicales que cumplan con los siguientes requisitos:
• Ser originarias de cualquier país de América.
Para artistas originarios de Chile y Argentina se lanzarán convocatorias específicas, en conjunto con las organizaciones que participarán en FIMPRO 2020.
• Que las y los integrantes cumplan la mayoría de edad.
• Tener al menos una publicación física o digital (EP o CD).
• Propuestas musicales que desarrollen su trabajo dentro de: música popular urbana, música tradicional y música clásica.
• Llenar el formulario online a través de plataforma FIMPRO.

¿Cómo postularse?
• Entra a https://www.fimguadalajara.mx/
• Da clic en “Plataforma” y crea tu cuenta
• Da de alta tu rol de artista y a tu artista
• Completa toda la información y da clic en “Convocatoria Showcases FIMPRO 2020”

Electric Wizard cancela participación en Hipnosis 2019

A través de un comunicado en redes sociales los organizadores del festival de música indie, así como del ciclo de presentaciones de los mismo artistas en el C3 Stage, notificaron la eliminación del grupo británico del line-up.

Lamentamos anunciar que Electric Wizard cancela su presentación en esta edición de #Hipnosis2019 y en su show de Guadalajara. Fu Manchu suplirá su lugar en el cartel del festival.

Posted by Hipnosis on Wednesday, October 16, 2019

Según el mismo comunicado, las razones de la cancelación se deben a problemas migratorios del grupo, ajenos a los organizadores. En palabras de Hipnosis, trataron de reagendar al grupo a futuro pero no obtuvieron respuesta de los mismos.

TAMBIÉN TE PODRÍA INTERESAR: Mañana 17 de octubre se presentará el show del sorprendente Jonathan Bree

Fu Manchu se agrega al cartel del festival. #Hipnosis2019 -> bit.ly/2Hipnosis2019

Posted by Hipnosis on Wednesday, October 16, 2019

También se confirmó como reemplazo a la banda californiana de stoner rock, Fu Manchu, no obstante, la participación de estos solo está marcada para el festival del 26 de octubre en Las Caballerizas, Huixquilucan. Queda en el aire si se cubrirá o no la fecha del 24 de octubre en C3 Stage, aunque por cuestiones de tiempo, parece poco probable.

Radar emergente: Krimen, llevan el garage consigo

Para algunas agrupaciones el garaje es eterno, y no nos referimos a una cochera atascada de instrumentos musicales que de vez en cuando provocan la furia de algún vecino; sino a la actitud, ese gusto por tocar con más ganas que afino y con más energía que cuidado de la imagen.

                Surgidos ya hace  años en la Perla Tapatía, Krimen es un grupo de garaje rock que se toma muy en serio esta etiqueta. Con sonidos fuertes, improvisaciones continuas de las dos voces femeninas de la banda y una lírica que busca la empatía del escucha, la banda se ha mantenido en la escena local a base de trabajo duro e intenciones honestas.

“No tenemos un mensaje político como tal, eso algo que pensaba alguien que ya no está en la banda, pero no es que no nos interesen esas cosas, sino que nuestro mensaje se ve más a través de las actuaciones, de la energía que ponen las chicas al cantar”. Es una respuesta sorpresa que da en entrevista el baterista del grupo, Gustavo “Sirno” Jurado, la cual se contrapone a una descripción muy vieja del grupo en su página web –al cierre de edición actualizada-; sin embargo, esta respuesta engloba la esencia de ellos: demasiado ocupados en agendar tocadas como para comunicar una postura fuera de un escenario, lo que en cierta manera sería el ideal de un músico serio.

La agrupación ha pasado por cambios de alineación, pero sin duda alguna, la columna vertebral de esta es la fuerza y presencia escénica de los dos miembros femeninos del grupo: Karla Salazar, vocalista, y Nelli de Rueda, voz y guitarra. También hubo oportunidad de hablar con Karla quien al cuestionársele del papel de las mujeres en la escena sonora respondió lo siguiente: “Nelli y yo, tratamos de demostrar cuando estamos arriba en el escenario que las morras también podemos ponerle mucho entusiasmo y que no nos pasa nada por gritar y bailar”.  Ciertamente la actuación de las dos mujeres choca con arquetipos actuales de cantantes femeninas como la rockabilly girl o la doncella hipster. A riesgo de ofender por no tener un referente femenino que salte primero a la cabeza, se puede decir que las chicas trabajan en escena como los Foo Fighters.

¿Esa energía se puede grabar en un disco?

La primera vez que uno escucha los tres materiales de estudio (Los Lados B, El Sueño de Kay, y Krimen) del grupo se encuentra con la sorpresa de unos recopilatorios grabados al estilo lo-fi y muchos registros de actuaciones en vivo. Estos discos resultan adecuados si uno considera que el gran encanto de Krimen es su valor como showmen, ya que transmiten esa energía. Al hablar de esto Karla ríe y solo apunta: “Pues es nuestro fuerte, por eso tratamos de transmitir esa energía en el disco”. Por otra parte, “Sirno” expande la respuesta de paso de detalles del futuro de Krimen “Pero ya que queremos grabar bien nuestro próximo material, en un buen estudio, algo en lo que vamos a trabajar en estos meses, además de salir de gira a otras ciudades”.

Krimen nos muestra como es el garaje rock, un término medio de la música, no muy cocido ni preparado pero que debe así para no perder lo jugoso y lo crudo que todos realmente amamos del rock.

TAMBIÉN TE PODRÍA INTERESAR: Radar emergente: Dama Vicke, letras que expresan algo

Los Petit Fellas, verdaderos melómanos

La melomanía no va de la mano de la música, la melomanía no va de la mano de los escuchas, la melomanía muchas veces no va de la mano de los músicos; todo eso es un mito que se dice para que cualquiera pueda hacerse el interesante, de la misma manera que escribir a uno no lo vuelve lector, ni asistir a las salas de cine cinéfilo. Artistas verdaderamente melómanos en la escena son pocos, aquellos que ven interconexión y posibilidades en todos los géneros musicales, que sin empacho admiten escuchar ritmos estigmatizados, y a la vez son críticos de lo que suena.

Dentro de esa clase de artistas esta la agrupación colombiana Los Petit Fellas, proyecto en un principio solista de Nicolás Barragán formado en 2006 con el nombre Pet Fella y que usaría el plural a partir de que se nutriera del sonido de Sebastian Panesso  (Guitarrista), Adrián Hidalgo (Saxofonista), Nicolás Garzón (Bajista), Andrés Gómez (Teclista) y Cesar Henao  (Baterista). El grupo toma como base beats de hip-hop y sobre ellos hace su fusión única de funk, soul, rock y jazz. Desde su formación, cuentan ya con cuatro discos de estudio y uno live.

Hace unas semanas tuve la oportunidad de hablar por teléfono con Nicolás que en ese momento se encontraba grabando en Los Ángeles. Nicolás que es un sujeto de ideas claras y directas, hizo fluir una entrevista que por errores míos pudo salir tan parca como un pedido de pizza.  Mi excusa es una investigación documental pobre (no así la sonora que fue una semana de tener un buen playlist sonando todo el tiempo). Al revisar artículos de prensa sobre el grupo me encontré con varias descripciones más cercanas a J Balvin y Maluma (de quienes hablamos de paso) que Los Petit Fellas.

“Pues no, la verdad no nos definimos como urbano” Esa fue la respuesta funesta a mi primera pregunta. Antes de continuar este artículo, les enlistaré tres situaciones comunicativas que me tensan como corredor de la muerte: 1) Charla de cena navideña 2) Explicarle a mi jefe por qué llegué media hora tarde 3) Entrevistas telefónicas. No obstante, en lugar de recurrir a un silencio incomodo, Nicolás expande su punto y arregla mi metida de pata: “Mezclamos muchas cosas, funk, soul, jazz, un poco rock, no le damos una etiqueta, si lo consideramos dentro de un género, pues es alternativo, nos gusta mucha música diversa y cada uno aporta lo que escucha (sic)”.

Sobre la cuestión de los artistas urbanos discutimos un poco más y sorprendentemente Nicolás no tiene empacho en hablar de manera sincera al respecto: “me gusta el rock, me gustan los ritmos latinos, y también me gusta bailar un reggaetón, ¿por qué no hago reggeatón como todos allá (Colombia)? Muy sencillo, ya todos lo hacen y algunos lo hacen de manera excepcional, no voy a meterme a ese asunto, cuando hay personas como Tego Calderón que lo hacen increíble”.

Ya inmersos en la cuestión de la representación latina en la escena musical, el cantante agregó lo siguiente: “Que suene música latina de cualquier tipo es bueno para los músicos de la región en general, porque así descubres música nueva, te agarras a un artista de urbano y te preguntas que otra música hay en ese país y a lo mejor encuentras otro sujeto que te llama aunque interprete otro tipo de música”.

De la misma manera con que reconoce gustos musicales ajenos a su sonido, Nicolás es crítico de actitudes a su manera de trabajar, tal y como me demostró cuando entre la parte de la sobremesa de la llamada telefónica hablamos del escándalo del #SinReggaetónNoHayGrammy. “Esto no se trata de géneros musicales, no se trata de reggaetón o cualquier otra cosa, esto va de que no están hablando de ellos (J Balvin –compatriota de Nicolás-, Bad Bunny y Daddy Yankee)”. Cierra su comentario con una afirmación que podría funcionar como mandamiento para cualquier músico: “Si te pones a hacer y decir esas tonterías, no estás trabajando; sí estás dedicado a tu música y a tocar y escribir no te queda tiempo para eso, que para mí, es un berrinche”.

Los Petit Fellas se presentarán el próximo viernes 18 de octubre en el marco del Festival Tecate Coordenada en el Estadio Akron. Los boletos se encuentran disponibles en el sistema de Ticketmaster.

Daniel Johnston y su fanzine sonoro

Si hicieran una lista de 1000 items, clichés, iconos, símbolos y personajes de la cultura indie, sin mayor problema podrían relacionar la mitad de ellos a la figura de Daniel Johnston. El cantautor y productor norteamericano, recientemente fallecido; no solo creó una discografía bella por derecho propio, sino que su estilo y personalidad generarían alrededor de él un culto. Para muchos es un santo debido a su pasión por crear y expresarse más allá de medios de producción y recepción. Para otros, fue un demonio con una figura problemática y conductas que, de manera errónea, se han relacionado como inherentes al arquetipo del artista.

Para acercarse al hito de Daniel Johnston y su obra hay que hacerlo con precaución, la necesaria solo para consumir su música y arte gráfico, que finalmente es lo que sí le debe la cultura pop. La imagen de fuckboy y/o fuckgirl, el nihilismo barato, la explotación del meme hasta que pierde la gracia y el normcore quemando hasta rayar en la fodonguez son elementos propios de Johnston que lamentablemente se confundieron como parte de su genialidad. Es difícil saber si el cantautor se trató de un Werther tardío o un Bojack Horseman prematuro, lo cierto es que, como estos personajes ficticios fue erróneamente imitado en su estilo de vida poco sano, cuando solo debía ser atendido por su mensaje.

            Un joven Johnston, inspirado por los Beatles, los comics, superhéroes y el pop, empezaría a componer a mediados de los 70. Muchas de esas grabaciones se harían en un equipo casero barato y simplemente las entregaría a amigos y conocidos, tal y como si fueran fanzines. Estas cintas tendrían por único arte de portada viñetas escuetas pero con temas sociales y filosóficos hechas por el propio Johnston. En ese tiempo también surgirían aspectos oscuros de la vida del músico como su fijación con la religión, el tratamiento tóxico de un amor no correspondido y caprichos ridículos en torno a marcas que pasarían más una travesura que por un simbolismo, como su obsesión por el Mountain Dew.

              Las cintas grabadas en formatos de baja calidad no solo lo volverían uno de los padres de la corriente Lo-Fi, sino que también darían fuertes indicios de su personalidad errática y desapego a las aspiraciones opulencia o lujo.

El disco más celebre de Johnston. ESPECIAL

            Johnston poco a poco se haría de un nombre en la escena de Austin, Texas, para suerte suya, una de las mecas de la música independiente de Estados Unidos. Una invitación para participar en South by Southwest en 1990 lo saca de casa de sus padres y le da proyección internacional. Sus principales cintas: Hi, How are you, Don’t be scared, It’s Spooky y More Songs of Pain, atraerían la atención de músicos de post punk que iban de salida, de grunge en su apogeo y de indie rock que apenas comenzaban a trabajar en sus demos.

            Uno de los momentos cúspide de su reconocimiento fue cuando Kurt Cobain empezó a salir a escena con la icónica imagen de la portada de Hi, How Are You. Al reconocimiento del líder de Nirvana se sumarían el de David Bowie, Sonic Youth, Eddie Vedder, Beck, The Flaming Lips, Bright Eyes, Matt Groening y TV on The Radio, entre otros.

            A pesar del gran éxito que tiene entre el público y la crítica; su personalidad, salud mental frágil y obsesiones se conjugan para evitar que Daniel Johnston dé el salto al siguiente nivel. Infamemente celebre es el episodio en el que evita firmar en el mismo sello discográfico que Metallica, Elektra Records, debido a su fanatismo religioso in extremis que no solo lo lleva acusar a la banda de ser servidores de Satán, sino de intentar matarlo. Un documental de 2005 llamado The Devil and Daniel Johnston, exploraría esta fijación con la espiritualidad y el diablo como la expresión del transtorno bipolar que padecia el cantautor. Este filme sería galardonado en el Festival de Cine de Sundance con el Premio a Dirección Documental.

A partir de ese despegue en los 90, la figura y sonido de Daniel Johnston resurgiría con cada alternancia entre el pop suntuoso y la música alternativa. Con la decadencia del  grunge en los 2000 en beneficio del pop adolescente y el nu metal lleno de mamarrachadas, el sonido Lo-Fi tendría que dormitar hasta un nuevo llamado a la acción. El normcore y corrientes efímeras como el vaporwave y el sythwave traerían de vuelta el interés por el Lo-Fi y por Johnston. Este interés renovado daría como resultado tres discos más incluyendo una grabación en vivo en la Rochester Opera Houseen 2013.

A pesar del gran valor de las grabaciones de Johnston y su innegable influencia en la música y las artes gráficas, los replanteamientos sobre salud mental y figuras malditas en el arte y cultura pop, prácticamente silencian el último lustro de vida del cantautor a excepción de una modesta gira de retiro y una película biográfica producida por Lana del Rey y Mac Miller, Hi How Are You, Daniel Johnston. La muerte del rapero como consecuencia de su depresión no ayudarían a quitar el estigma sobre la figura de Johnston y su influencia.

En septiembre de 2019, moriría por problemas cardiacos. Paso sus últimos años en una casa anexa a la de sus padres. Su obra se ha disparado en reproducciones en plataformas de streaming. Tras darse a conocer su muerte, personalidades como Judd Apatow, Elija Wood, Beck y The Frames han expresado su pesar y reconocimiento.

Un hito de la música independiente, aclamado por su sonido hasta el punto de volverse una figura de culto. El chico que nunca salió de casa de sus padres se decayó en la figura del genio trastornado. La figura noventera con menor expectativa de vida alcanzó los 58 años, murió de causas naturales y para bien o para mal su vida es la historia de un artista.

También te podría interesar: Celso Piña: folclor en el pop sin pedir permiso

The Cure en México por fin es un hecho

Por meses se rumoreó el retorno de las leyendas del rock gótico a nuestro país. Al principio, ilusamente se manejó la posibilidad de que encabezaran un festival (algo que ni muertos harían los promotores mexicanos). Sin embargo, la llama de la esperanza ardió con intensidad cuando se filtró el cartel oficial del evento hace casi un mes. Con la rapidez y furor que se esparció el rumor, también lo hizo el pesimismo y la desilusión cuando no llegó un pronunciamiento oficial.

No obstante la banda confirmó hoy una única fecha en nuestro país en el no tan lejano 8 de octubre en el Foro Sol de la Ciudad de México. Debido a los tiempos y a lo tardío del anuncio, sería ilógico pensar en nuevas fechas para otras ciudades e incluso para la CDMX. Más vale pájaro en mano…

2019 no solo es un año de gran actividad para The Cure, sino uno muy festivo, además de volver en categoría de Hall of famers, celebran cuatro décadas de actividad y los 30 años del lanzamiento del tesoro musical llamado: Disintegration. Este año será costoso pero gratificante para sus fans: boxsets, vinilos conmemorativos, libros, estreno en cines de su show en Hyde Park, conciertos especiales entre los que destaca el Pasadena Daydream donde compartirán escenario con Pixies y Deftones entre otros artistas.

Por lo pronto México será parte de esa fiesta en el Foro Sol, en donde podrá corear los himnos ochenteros que nos mostraron la cara más dulce de la tristeza.

ESPECIAL

La preventa arranca el 28 de agosto para usuarios de Citibanamex y el 30 para el público en General. Más información a través del sitio de Ticketmaster.

“Mi vida pop”: cuando ser melómano se queda corto

“Para saber de algo hay que practicarlo” es una frase que me causa repulsión porque a pesar de su carácter verdadero, es parcial; sin embargo, se toma como una máxima universal e inquebrantable. Es un recurso de artistas y profesionales susceptibles para denegar cualquier crítica a su trabajo. Es una paráfrasis mañosa de la que sí debería ser una máxima: “Para conocer algo hay que experimentarlo”.

El empirismo es la esencia de la trayectoria y vida de Sr. González, quien tras superar el cáncer, se enfocó en la titánica tarea de reflexionar y escribir sobre su relación con la música desde su infancia hasta la actualidad. En 2011 ese esfuerzo produjo su libro Mi vida pop editado por Rhythm & Books. Próximo a reeditarse, es oportuno hacer una digresión de uno de los mejores testamentos musicales escritos en español esta década.

El problema con la idea de que basta practicar alguna actividad para conocerla es que resta valor a otros factores que pueden abonar tanto o más a esta: tradición oral, lecturas, la academia y por supuesto, ser espectadores. Esta idea se explica mejor con la trayectoria de Rafael “Sr. González”. Miembro de Botellita de Jerez de 1988 a 1997 y de 2013 a 2019, acompañó a los miembros originales mas nunca coincidió con Sergio Arau. Ha sido productor de cerca de 20 discos y colaborador de artistas como Café Tacvba, Julieta Venegas y Monocordio. Además tiene una activa carrera como solista y escritor.


“La necesidad de retomar este texto viene de que podría servir de guía para adaptarnos a una época que cada vez tolera menos los prejuicios musicales”.

Sr. González es un hombre que ha abordado la música y cultura pop desde diversos ángulos; no obstante como se darán cuenta los lectores de Mi vida pop ninguno era suficiente para tener una historia.

La historia de Botellita de Jerez, podría bastar para un libro, pero seamos honestos, ¿la queremos escuchar de voz del cuarto miembro en importancia? Los libros musicales tienen una larga lista de remoras que toman una pluma para contar historias que no les pertenecían, como Pamela Des Barres que cuando se terminó el atractivo físico que le permitió acceder al camerino de diversas leyendas del rock escribió libros que “reivindican” la figura de la groupie (la cual paulatinamente muere gracias a la labor de mujeres que sí han tenido un rol activo en la música). Como el caso de Des Barres hay cientos de colaboradores menores y contrataciones por evento que luego se aventaron la puntada de ser portavoces de proyectos que no les deben nada (inserte aquí la banda tributo formada por el panderetero de aquel concierto en aquel rancho).

El autor escribió el libro como una reflexión a sus hijas y en general a todos los que hemos sido definidos por la cultura pop pero a veces no somos conscientes de los alcances de esta. Aquí los discos y canciones son parte del contexto de una vida entera dedicada a la música. Esta comienza en una niñez sonorizada por los discos de papá, mamá y esas canciones para chicos que pasan de generación en generación como Cri-Cri. Continúa en una adolescencia marcada por música disco, rock progresivo, psicodelia, y el fantasma del ambiente político en latinoamérica de la última mitad del siglo XX ¿Qué tiene que ver la política con las memorias de un melómano? Todo, pese a lo que pregonen canales de música retro como VH1 y Much Music, la música no definió épocas, estás definieron a la música y la cultura pop. Sr. González además de hablar de su crecimiento, nos recuerda cómo los conciertos y estudios de grabación eran marcados por protestas sociales, represiones políticas, revoluciones ideológicas y folclor.

El gran acierto del texto es la honestidad y cuidadosa reflexión de González, porque a pesar de ser melómano y docto en la escena musical no cae en la pretensión. Con la amenaza del cáncer y sus secuelas atormentándolo, el autor sabe que no es tiempo de hablar de música pretendiendo que en la escena no suena la Trevi y sí David Bowie; y negar que a su manera tanto Timbiriche como Bjork fueron relevantes para la época.

Además de la próxima reedición del título, la necesidad de retomar este texto viene de que podría servir de guía para adaptarnos a una época que cada vez tolera menos los prejuicios musicales, que no tiene empacho de emparejar a Foo Fighters con Bad Bunny en la cabeza de un festival; pero sobre todo, una época que hace énfasis más que en que la cultura pop se experimenta y es incontrolable.

Autor: Rafael “Sr. González”

Ilustraciones: VV. AA.

Editorial: Rhythm & Books

Año: 2011

Páginas: 336

Disponible en: Facebook de Rhythm & Books, Librerías El Sótano y próximamente en nuestra tienda en línea.