Woodstock 99 y Fyre fusionados en Knotfest México.

Este sábado fue el tan esperado Knotfest México, evento anhelado por muchos por quienes al fin tendríamos la oportunidad de ver en vivo a nuestra banda favorita. El festival pintaba prometedor, pero al final, terminó en la más pura decepción.

Las horas previas al festival, cuando muchos ya nos encontrábamos haciendo fila iban con total tranquilidad, se miraba movimiento dentro pero todos suponíamos que solo afinaban los últimos detalles. Es cierto que desde la noche anterior ya se sabía lo de la cancelación de Testament (además de su concierto que jamás dieron en Guadalajara), pero a pesar de eso seguíamos optimistas y creíamos que no pasaría a mayores.

Abridores sin público

La primer mala señal se dio horas después, las primeras bandas tocaban a las 12:05 horas; sin embargo, las puertas seguían cerradas y tuvieron que tocar sin público, para las dos de la tarde había quien aún no dejaban entrar, mientras que por otro lado había gente entrando sin boleto, exactamente el mismo error del año pasado.

El festival seguía relativamente bien a pesar de todo, pudimos darnos el lujo de ir hasta CDMX a apoyar a nuestros paisanos de Parazit y Cemican, un show increíble por parte de cada uno, sobre todo los segundos que demostraron por que merecen ser una de las bandas nacionales más queridas en la actualidad, la banda incluso terminando su concierto bajaron del escenario a convivir con el público y tomarse fotos con ellos.

“Las puertas seguían cerradas y tuvieron que tocar sin público, para las dos de la tarde había quien aún no dejaban entrar, mientras que por otro lado había gente entrando sin boleto”

Seguidos por Of Mice & Men, que se notaban entusiasmados por estar en nuestro país también dieron un espectáculo digno de recordar.

Una vez acabado su show, fue cuando se comenzaron más problemas, la zona de comida estaba saturada, incluso lucía demasiado pequeña. Probablemente hubiera sido buena idea distribuir algunos restaurantes por demás sitios del parque. A eso se le suma que comenzaron los problemas del cashless, a algunos solamente nos dieron una tarjeta (¡del Ultra Festival!) para usarla, pero resulta que en algunas tiendas y restaurantes solo aceptaban la pulsera del festival, para las 16:00 horas ya había sitios donde el sistema les había fallado y solo se podía pagar en efectivo, ¡Pero no podíamos pedir reembolso porque a fuerza nos teníamos que esperar hasta la medianoche!

Nos decidimos mover al escenario principal, justo cuando estaban terminando de montar el sonido de Stratovarius, la banda toco todos sus éxitos, abriendo con Eaglehearth y cerrando con Hunting High And Low, al igual que OM&M se notaban felices de estar en nuestro país, el público no paró de corear en ningún momento. Saliendo de la zona de foto notamos que un puente afuera del festival estaba repleto de gente que podía ver todo lo que pasaba en el escenario principal, y sin necesidad de pagar. Sin más importancia. continuó el show.

Behemoth, uno de los shows más esperados le continuó, a pesar del reducido espacio (Suponemos que el escenario completo era para cuando saliera Slipknot), dieron un gran espectáculo y mucho mejor producido: desde el vestuario, la decoración e incluso el uso de antorchas por parte de Nergal. Aquí nuevamente aparecieron los problemas cuando el sonido comenzó a fallar en algún momento casi a punto de terminar el show, cosa que la banda confirmó minutos después en sus redes sociales.

Saliendo de Behemoth algunos fotógrafos nos llevamos una grata sorpresa, ¡Solo se le permitiría el acceso a 15 fotógrafos para Slipknot! Hasta el momento me pregunto que filtros se utilizaron para escogerlos, es entendible que nuestro medio al ser pequeño no apareciera en la lista de los 15, ¡pero cuando ni siquiera medios como Rolling Stone aparecen!, Es imposible no quedar intrigado. El resto de los fotógrafos decidimos correr a la zona del público mientras aún seguía Behemoth para poder agarrar buen sitio para cuando saliera Slipknot y tomar las fotos desde ahí.

A Behemoth le seguía el acto de las Cherry Bombs, nadie estaba realmente interesado en dicho espectáculo, pero se llenó porque todos querían tener buen lugar para cuando saliera Slipknot. A pesar de el poco interés del público, se terminaron llevando aplausos al por mayor.

Comienzan los disturbios

Justo cuando acabó el show de las Cherry Bombs fue cuando se desató el verdadero caos. Público que venía de ver otras bandas, y parte del que estaba en la zona general del escenario principal, se arrojaron en estampida contra una valla pobremente reforzada y con nulos elementos de seguridad; esto fue perfecto para que cayera en cuestión de segundos. Varias personas acabaron lesionadas con la caída del cerco. Quienes nos encontrábamos más adelante aún no sabíamos que pasaba, para entonces Evanescence ya tenía una hora de retraso, la gente se estaba molestando, además nos intrigaba el hecho de que tras dejar el escenario montado no hubiera más movimiento arriba e incluso acabaran saliendo los ingenieros de Slipknot, había confusión por todas partes.

Los organizadores no reaccionaron a la valla caída hasta media hora después , su gran solución fue volver 45 minutos después y “repararla” atravesando un tubo oxidado. En el fondo no dejaba de sonar por tercera vez un disco de Queens Of The Stone Age mientras todos se empezaban a desesperar. Llegó a sonar una voz en el altavoz pidiendo orden, el público puso de su parte pero se seguían sin ver resultados.

Pronto la gente se desesperó, comenzaron a lanzar vasos con tierra al escenario y a lanzar gritos como “¡OCESA! ¡OCESA! ¡OCESA!” “¡FRAUDE!, ¡FRAUDE!, ¡FRAUDE! ” “¡REEMBOLSO!, ¡REEMBOLSO!, ¡REEMBOLSO!”, un sujeto prendió fuego a un vaso cerca de la primera fila, el público y seguridad se molestaron, estos segundos no hicieron nada hasta que el público los presionó, aquí tuve sentimientos encontrados, entendía la frustración del tipo pero también sentía que su numerito de querer prender fuego solo empeoraría las cosas.

“En el fondo no dejaba de sonar por tercera vez un disco de QOSTA mientras todos se empezaban a desesperar”.

Pasados los minutos la gente del puente se comenzó a burlar de los asistentes repitiendo los mismos gritos que habían lanzado antes.

Los precios de los productos se dispararon, un ejemplo de esto es que unas aguas que comenzaron en $30 ya las estaban dando en $70.

Eran la 1:30 y ya todos se habían rendido comenzamos todos a salir no sin antes llegar por nuestro reembolso ¿Y cuál es la gracia con la que salen? ¡Que se quedaron sin efectivo!, las mentadas de madre no faltaron, asistentes comenzaron a golpear las instalaciones de cashless e incluso algunos pobres empleados fueron bañados en lo que esperamos fuera cerveza, y todo por culpa de la pésima organización.

En la salida los vendedores seguían haciendo su agosto rematando todo a precios absurdos. Minutos después de que salimos fue cuando se disparó el verdadero caos con el público que comenzó a encender hogueras e incluso se subieron al escenario a prenderle fuego al equipo de Evanescence. Hubo quienes hasta se robaron cosas como cables y pedaleras.

La imagen que nos dejó el Knotfest, que pintaba para ser un gran día fue simplemente lamentable, fue por un lado un público salvaje que tuvo la mejor vista posible sin pagar por ello, y por otro la pésima organización de Live Talent. Jamás nadie tuvo pantalones de salir y dar la cara, en redes sociales se la han vivido dando excusas absurdas como “los grupos de choque” y con su negro historial como confiar en ellos. Lo malo es que se seguirán burlando de la gente mientras esta les siga solapando todo.

*Las opiniones de nuestros colaboradores son completamente personales y Revista Instinto no se hace responsable por lo que digan.

Billie Eilish: el “Ok, boomer” a las convenciones del pop

Nota: Cada cita empleada en esta nota es una frase real escuchada por el autor.

“Es alguien a quien admiramos y creemos que está inspirando e innovando” dice Jack White antes presentar a Billie Eilish Pirate Baird O’Connell (es su nombre real) para grabar su álbum en vivo bajo el padrinazgo de Third Man Records, el sello discográfico del propio White y uno de los más respetados de la escena alternativa.

A la admiración del ex White Stripe por la joven de 17 años se suman la de artistas como: Elton John, Thom Yorke, Lana del Rey, Taylor Swift, Billie Joe Armstrong y Dave Grohl; la de la crítica especializada; y la de las generaciones Y y Z que se ven identificadas en la actitud y estilo de la cantante. Desde que consiguió su primer hit con Ocean Eyes, la artista pop alternativa no ha dejado de llamar la atención por una imagen dentro y fuera del escenario que contrasta con los lugares comunes de las estrellas pop jóvenes.

La chica rara con Tourette y pants

Cuando era joven, a Eilish se le diagnosticó síndrome de Tourette. Este desorden la volvió cohibida debido a las dificultades que provoca en la interacción social; por lo mismo, la tuvo que ser educada en casa. Bajo esas circunstancias, no tuvo más remedio que utilizar su tiempo en aprender canto, baile y a tocar múltiples instrumentos.

Tiempo después su hermano escribiría la ya mencionada Ocean Eyes, lanzada como un sencillo en 2016. A partir de este punto la cantante tendría una seguidilla de tres año de lanzamiento de sencillos y EPs sin que se concretara un disco en forma, aunque tuvieron el suficiente impacto para mantenerla vigente y generar expectativas de cara a su obra maestra.

When We All Fall Asleep, Where Do We Go? De 2019 no solo presentó una selección interesante de electro-pop con avant garde, sino que develó la nueva imagen de Eilish. Atrás quedó la niña que cantaba melodías rosas ad hoc con su imagen. La nueva Billie mostró una madurez creativa e ideológica poco común para una artista pop. En lugar de mostrar una sensualidad desbordada para dejar en claro que ya no era una niña (como pasó con las chicas Disney), tomó la imagen cringe de los artistas de trap que aunada a una actitud irreverente, presentó a la perfecta adolescente: rebelde, desinhibida, cautivadora para sus contemporáneos, detestable para las personas mayores.               

“Morra necesitada de atención”

Facebook / Billie Eilish

Contrastante con la buena recepción que ha recibido Eilish, está la opinión de sus detractores quienes la tachan fantoche, necesitada de atención y su música pobre. Está opinión no viene de un sector de la crítica, ni de un grupo de celebridades, y tampoco de los consumidores principales de contenido hoy en día (millenials y centenials); sino de público arriba de 45 años.

Aunque pueda haber excepciones a la regla, si uno se dirige con una persona de cuarenta y pico años, y trata de hacerle escuchar algo del material de la cantante puede que reciba comentarios como: “¿por qué se viste así?”, “Seguro es reggaetón”, “Soy el único que no sabe quién esta niña?”,“Ya no hay música que valga la pena” y cuanta frase cliché pueda esperar escuchar uno si le pone un disco de metal o rap a su abuelita. Al final de este ejercicio terminas sintiéndote como si hubieran confundido tu dibujo de una serpiente devorando un elefante con un sombrero.

Por supuesto la situación de Eilish no es distinta a la de la mayoría de artistas de menos de 35 (“Gretta Van Fleet solo le copia a Led Zeppelin”), a la de intérpretes mujeres (Revisen cuántos headliners femeninos  hay en los festivales en una época en la que las mejores propuestas son femeninas), o la de cualquiera que no interprete el rock, pop y rap con el que crecieron nuestros padres (“¿Qué es un Kendrink Lamar?”). Incluso si uno cae dentro de la gracia de este sector, la recompensa no es mejor, ¿recuerdan los fascinados que estaban los señores rockeros con The Warming? La banda de hermanas regias, de entre 12 y 15 años, que a mediados de los 2010 se volvió viral por tocar covers de Metallica y que motivo a cada chavorruco a decir: “El rock no ha muerto”, su música original no se compartió en FB con un soso “aún hay esperanza para la humanidad”.

A pesar de que no haya interés en este sector de edad por la música de Billie Eilish, si lo hay en otro aspecto de ella: su cuerpo y su sexualidad. La decisión de la cantante de mantener oculta su figura bajo capas de ropa holgada parece razonable al saber que en redes abundan los perfiles que cuentan los días para que ella alcance la mayoría de edad y sea “legal” (si necesitas una pausa para vomitar, aquí te espero).

Entonces las posibilidades que ofrece el público boomer y gen x para una chica de 17 años es ser una niña adorable que toca covers olvidables o una fantasía sexual inapropiada.

Contrataque

ESPECIAL

Bad Guy, la primera canción de su LP, fue el grito de guerra de la nueva etapa de Eilish. El videoclip que acompaña al tema comienza con la cantante diciendo incoherencias antes de aparecer ataviada con ropa holgada y empezar a bailar incómodamente. Una toma muestra a unos hombres gordos  de aproximadamente 50 años hacer un bailecito de papá (piensa en tu viejo en las bodas) de mala gana a ritmo de la canción. Otra toma muestra  a un grupo de jóvenes adultos en triciclo. El contenido semántico en esas imágenes es importante porque a través de ellas Billie hace una declaración de principios contra detractores y acosadores: “Si vamos a tener una conversación incomoda, no va a ser la que tú quieras”.

La ropa deportiva oculta la figura que anhelan ver los pervertidos que quieren verla “madurar”. Si esto no basta para matar el sex appeal, tal vez lo haga el movimiento desagradable de sus rodillas, su nariz sangrando,  su aparato dental o el baile de “niña fantoche”. Muerta la fantasía sexual, solo le queda a los señores “bailar” incómodamente la canción (algo que suele pasar entre hombres, si uno va a un antro, siempre puede encontrar al menos a sujeto heteronormado ad nauseam junto a la barra moviendo la cabeza al ritmo de un tema pop mientras sostiene su bebida, suele ser un acarreado de su novia o de sus amigas y preferiría estar en Chernóbil que ese lugar). Por otra parte, las imágenes de ella y otros jóvenes paseando en triciclo puede interpretarse como la imagen de infantilismo que tienen las generaciones mayores de millenials y centenials.

En un mundo en el que destacan las acciones de Greta Thunberg, Malala Yousafzai, Emma Watson, chicas con pañuelos verdes y diamantina, y otras voces jóvenes más, la propia Billie Eilish pelea desde la trinchera de la música con su discurso de aceptación personal y contra la cosificación de las personas. Ella sabe que hay una guerra por pelear contra quienes están más preocupados por si las películas de Netflix cuentan como cine y por cuánto gastamos en tostadas con aguacate, en lugar pensar en los problemas reales del mundo. Tal y como dice una de sus canciones: All the good girls go to hell ‘cause even God herself has enemies, jugar limpio no es una opción y antes de que el grito de guerra “Ok, boomer” hiciera su aparición, Eilish advirtió lo siguiente: “My turn to ignore you, don’t say I didn’t warn you”.

Presentaciones en México

  • 17 de noviembre, Corona Capital: Décimo Capítulo, Autódromo Hermanos Rodríguez, CDMX
  • 25 de mayo , Arena VFG, GDL
  • 27 de mayo, Palacio de los Deportes, CDMX

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8 Tracks de: Corona Capital 2019

Ideas rápidas, poco reflexivas y menos cautelosas, pero muy sinceras, previas al evento.

1. ¡El mal ha triunfado!

ESPECIAL

Quizá no el mal, pero si los sujetos que cada año trolean con carteles falsos. Ustedes saben, esos que lucen como si fueran una playlist de 2005: con pocas mujeres (o ninguna), mucho brit rock, nada de la escena hip hop, y jerarquizados por el gusto personal del troll más que por cualquier criterio de relevancia musical válido*.

No se malinterprete, yo soy el primero en agradecer la oportunidad de ver a The Strokes, a Weezer, a Franz Ferdinand, a Keane (mil veces por encima que Coldplay), e incluso al sandwich de pan blanco sin orillas que es Interpol. Es solo que el Corona había mantenido una racha de varios años trayendo a artistas en la cima de los charts o leyendas con nuevo material. Si no nos emociona o al menos nos abrimos a la experiencia que sería escuchar a Childish Gambino, Post Malone, Tyler The Creator, Rosalía,  Halsey, entre tantos otros; temo decirles whitexicans y wannabes, el Corona Capital no es el evento internacional que creen mamar.

La que saca la casta por el pop más actual es…

*Dios bendito, que bueno que no viene Snow Patrol.

2. Billie “Chamaca Cabrona” Eilish aunque no les guste

FACEBOOK /@billieeilish

La headliner de 17 años definitivamente no será la próxima Nina Simone o Maria Callas, puede que no sea ni siquiera la próxima Ariana Grande o Lorde, pero la chica ha despuntado en los charts y alcanzado reconocimiento de artistas de la talla de Dave Grohl.

Por supuesto es normal  (y sano) tener cierta aversión al star system y dudar de los ascensos meteóricos de artistas.; sin embargo, el pegajoso pop alternativo, desfachatez y mala leche de Eilish difícilmente es algo que se le pudo ocurrir a un directivo de disquera. Si ese fuera el caso, sería más fácil enjaretarnos una nueva estrella de urbano latino.

Hay que decirlo,  la animadversión a la chica quizá tenga que ver más con cuestiones de género y edad. Apostaría que muchos de los críticos más radicales quizá no han escuchado a fondo Always Ascending, Marauder o Black Album** pero han hecho “bailecitos de papá” con Bad Guy***.

**Te fuiste a googlear, no me engañas.

***Para saber en qué consiste este baile vea el vídeoclip de la canción mencionada.

3. Julian Casablancas ocupadón

FACEBOOK / @thestrokes

Casablancas el sábado encabeza el cartel con sus legendarios brothers in arms de The Strokes, el hito que le dio fuerza y globalidad al rock indie mucho antes y con más ganas que The Arctic Monkeys. La banda que podría ser evangelista de nuestra generación viene con todo el poder que tenía en los 2000.

Casablancas el domingo se asolea a media tarde con The Voidz porque… pues pinches convénzanlo de que ya deje eso por la paz, no se puede, este hombre no escucha razones.

4. Jack White también anda por ahí

FACEBOOK / @theraconteurs

En un apartado más discreto del cartel está Don Jack White en compañía de uno de sus supergrupos: The Raconteurs. El más pertinente del momento debido a que recientemente el ex White Stripe en conjunto con los chicos de The Greenhornes lanzó nuevo material.

El hecho de que Jack White venga a México es importante por dos cosas. La primera es que a sus presentaciones en vivo se suma Dean Fertita de Queens Of The Stone Age. La segunda es más profunda; el artista de Detroit ha hecho las paces con nuestro país.

La última aparición White en México fue en 2014 cuando encabezó la infame edición de 2014 de este festival, donde fue héroe al salir y hacer su acto justo después de un diluvio que casi arruina el evento. En esa misma serie de conciertos en suelo azteca, murió en Puebla de un ataque al corazón su tecladista Ikey Owens.

5. Nos quedamos con ganas de Kurt Vile

FACEBOOK / @kurtvileofphilly

Hace un año cuando se presentó The War on Drugs, no pudimos evitar extrañar a uno de sus fundadores.  

El divorcio entre Kurt Vile ha funcionado bien para ambas partes. Adam Granduciel y compañía se quedaron con la faceta más clásica del rock folk en la que sus conciertos son hombres sin más show que su destreza como músicos -similar a Bruce Springsteen & The E Street Band–  haciendo covers de The Grateful Dead (idea para el regalo de tu papá, de nada).

En lo que respecta a Kurt Vile, como solista ha explorado un estilo más comercial que se tradujo en el hit Pretty Pimpin y colaboraciones con artistas como Courtney Barnett con quien lanzó un disco en conjunto llamado Lotta Sea Lice.

6. The B-52s

FACEBOOK / @theb52s

La banda de Georgia dará la nota retro del festival.  The B-52s es uno de los pilares del power pop, ese hermano menos pretencioso y más elegante del new wave (The Knack, The Cars, Elvis Costello etc.). Con ritmos punk traídos desde los 70 a los colores y ganas de fiesta de los 80, The B-52s era la carta divertida de los alternativos de la época (como te mostró 13 going on 30, David Byrne no te hacía ver muy “en onda”).

¿No los conoces? No te preocupes, ellos tienen la culpa porque apenas llegaron los 90 cometieron todos los pecados de la década: duetos sin justificación no monetaria (la asquerosa Shiny Happy People con R.E.M.), aparición en un bodrio de adaptación live action (Los Picapiedras,1994), enrolarse con Nickelodeon (el segundo tema de Modern Life of Rocko es de ellos, lo cual no es malo en sí: gran serie, gran tema, pero me imagino que el típico gen x no tenía tiempo para Nicktoons).

7.  Bloc Party y su gestazo

FACEBOOK / @theblocpartyofficial

Al lado del nombre de Bloc Party hay una pequeña anotación, de esas suelen comunicar malas noticias como que solo viene media banda o que se trata de un asqueroso dj set; sin embargo, no hay que temer. La banda hará un concierto conmemorativo de su álbum Silent Alarm, el mejor recibido por la crítica y el que tiene sus sencillos de mayor calidad, su tiempo en escena será para interpretarlo completo (no te ilusiones mucho por escuchar Banquet).

Lejos de sonar tedioso, suena muy interesante el concepto de una banda tocando su mejor álbum de principio a fin ¿se imaginan a Pixies con Doolittle o a Stone Roses con The Stone Roses? ¡Dios mio!, ¡¿Se imaginan a Weezer sin enjaretarnos sus discos nuevos?!

8.  Otros chaparros destacados

La gala del Capítulo 10 festeja con muchos viejos conocidos y actos nuevos que seguro mantendrán el entusiasmo desde media tarde: Travis, Chet Faker, Two Doors Cinema Club, Nick Murphy, Sofi Tukker, Sharon Van Eatten, Georgia y más. Llegar temprano y descubrir cosillas para tu playlist es la tercera parte del valor del boleto, sácale provecho.